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Venden pangasius por lenguado: el nuevo gato por liebre

El polémico pescado que lidera la importación local es atractivo por su precio, rechazado por expertos y puede confundirse con otras especies

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01 de agosto de 2018 a las 05:00

Tengo lenguado, sí, lenguado pangasius". Así se ofrece una especie inexistente en puestos de venta al público en distintos barrios montevideanos. A principios de 2016, la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) advirtió que se hacía pasar pangasius como lenguado, o incluso que se lo ofrecía como "lenguado asiático", algo que tampoco existe.

A lo largo de los últimos tiempos, la irrupción de esta especie ha generado, al menos, polémica. Las controversias se centran en su cría intensiva en el delta del río Mekong, en Vietnam, que figura desde hace muchos años en listados de los más contaminados del mundo.

Sin embargo, a pesar de las advertencias, la venta de pangasius vietnamita se ha expandido a todo el globo. La razón es simple: su precio. Y Uruguay no ha estado ajeno a ese proceso. En los primeros siete meses del año, el pangasius fue la especie más importada en volumen, según datos aduaneros. Fueron 476,2 toneladas por un precio CIF de poco más de US$ 1,1 millones. El precio por kilo de importación fue de US$ 2,4 (unos $ 73).

En segundo lugar, también medido en volumen, se ubicaron los filetes de pescado fresco o refrigerado, salmones del Pacífico, del Atlántico y del Danubio con 355,4 toneladas. El tercer lugar dentro del rubro pesquero fue para los camarones y langostinos con 196,9 toneladas.

El biólogo marino y presidente de la Organización para la Preservación de Cetáceos, Rodrigo García Píngaro, explicó cuáles son los aspectos que hacen inconveniente al pangasius, a su juicio.

"El problema no son las especies en sí mismas, sino cómo son cultivadas; en el caso del pangasius el problema radica sobre todo en la manera en que se lo alimenta", dijo a El Observador. Esa alimentación, indicó, es en base a una harina procesada con diversos productos que en su enorme mayoría son tóxicos para la salud humana.

"En algunos casos hay derivados de carne, que no tiene nada que ver con lo que propiamente se debe alimentar al pescado", expuso. Por eso, afirmó que "no solo trae consigo una enorme cantidad de toxinas, además enfermedades que son desconocidas para estas latitudes a través de ese alimento".

También señaló que la cría intensiva de pangasius tiene un fuerte impacto en el ecosistema. "Muchas especies que eran nativas del delta del Mekong han desaparecido a causa de la cría de pangasius", sostuvo.

Por su parte, el presidente de la Asociación Gastronómica del Uruguay, Danny Sadi, recomienda que se utilice pesca local y no pangasius.

"Entiendo que los restoranes tienen menos desperdicio con un producto congelado; se pretende bajar los costos y tener la mayor rentabilidad posible", mencionó. Añadió que el pangasius tiene una carne más firme que otros y por eso no se desarma ni se rompe al momento de la cocción. Sadi dejó en claro que no está en contra del pangasius.

"Viajé bastante y hay muchos ejemplos de piscicultura (técnica de producción y cría de especies), pero particularmente el pangasius es un pescado que no me gusta", dijo.

Comparó la cría de esta especie con lo que ocurre con los pollos. "En la masificación hay una calidad de pollo que es competente y otra que no; para mí el pangasius no es competente como pescado, capaz que se parece más a un pollo que a un pescado", ejemplificó.


Diferencias y controles

Sadi explicó a El Observador que la diferencia entre el lenguado y el pangasius es notoria, ya que el segundo es mucho más blanco. "Las vetas también son más blancas, es como mostrar un pollo y un pato, no tiene nada que ver una cosa con la otra", sostuvo.

En góndolas de supermercado, el kilo de filet de pangasius se comercializa a $ 272; el de lomo de lenguado sin espinas a $ 439.

Para Sadi el gran problema es el desconocimiento del consumidor a la hora de comprar. "El que no se dedica al pescado es difícil que sepa la diferencia, entonces va mucho en la confianza que se le tenga a la persona que se le compra", indicó.

A su vez, la encargada del departamento de industria pesquera de la Dinara, Dinorah Medina, informó que la tarea de la dependencia es la de controlar el correcto etiquetado del producto que llega importado.

"Tiene que decir pangasius o panga y entre paréntesis el nombre científico en el etiquetado; cuando se pide la importación se solicita el etiquetado y eso, entre otras cosas, se verifica al momento del ingreso (al país)", relató.

A partir de allí las denuncias sobre la venta al público deben realizarse ante a Intendencia de Montevideo o en el Área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía (MEF).

La fecha de vencimiento

La fecha de vencimiento que se observa en el etiquetado de pangasius ha llamado la atención de algunos consumidores ya que el alimento tiene un plazo para consumir de un año.

Sin embargo, la encargada del departamento de industria pesquera de Dinara, Dinorah Medina, clarificó el tema.

"Todos los productos de la pesca pueden tener una fecha de vencimiento de hasta dos años", explicó. Agregó que las fechas de vencimiento las pone el productor, pero pueden tener hasta ese plazo, siempre que se mantenga la misma cadena de frío y la temperatura de congelado. En la misma línea, los importadores aseguran que las fechas de vencimientos están certificadas.

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