Nuevos materiales o métodos de construcción otorgan a los albañiles otras opciones para construir o reformar viviendas. Algunos están más aceptados por propietarios de casas y atrás quedó un concepto de poca resistencia o precariedad. Otros comienzan a aparecer y ganan espacio de a poco. Hay albañiles que ya adoptan modelos de construcción seca, mientras otros prefieren las prácticas más tradicionales. Coinciden en que la filtración de agua en las viviendas es un inconveniente que deben combatir frecuentemente en una ciudad por demás húmeda.
Una modalidad que cobra fuerza es la construcción en seco o el steel framing. Toda la estructura de la vivienda está compuesta por isopaneles de chapa galvanizada que se encastran entre sí. “El steel framing es lo que se viene. El uruguayo está perdiendo un poco el concepto de que si la casa no tiene techo de planchada es insegura”, señaló Diego Montero, propietario de Montero Mantenimiento.
Explicó que para construir con ese método se efectúa un cálculo para saber cuántas placas deben utilizarse y cuánto peso deben soportar.
“No quiere decir que en una casa de steel framing no se pueda hacer un techo de planchada. Cuando se hacen los cálculos de peso se puede prever; una losa de hormigón se puede apoyar arriba de una estructura de chapa”, aseguró.
Sin embargo, en algunos propietarios la desconfianza persiste. “El problema es que la gente no llama a ingenieros o arquitectos; yo no hago cálculos, estoy capacitado para ejecutar las órdenes de profesionales. Al uruguayo a veces le cuesta confiar en el que sabe”, sostuvo.
Según su experiencia, los isopaneles de chapa brindan una importante aislación térmica y no permiten la filtración de agua.
Por sus características el armado de las viviendas demanda una menor cantidad de horas trabajadas. Por tanto, el costo es inferior, pero no de menor calidad.
“En la vivienda de obra seca con buenas terminaciones uno tiene que entrar y no darse cuenta que es steel framing. Ese es el objetivo de calidad que hay que ofrecerle al cliente”, afirmó Montero.
“En estos tiempos hay que tener poco costo, ser flexible, poder trabajar en varias áreas y adaptarse a nuevas tecnologías. Hay que seguir capacitándose y trabajar”, añadió.
El yeso
Un material que en los últimos años ganó adeptos tanto para construir como para refaccionar es el yeso. “Mucha gente lo está usando para ocultar humedades o por la practicidad de no estar revocando paredes”, dijeron a El Observador desde la empresa Deslindar. “Es aislante. Hay clientes que prefieren colocarlo solo; otros lo hacen con aislantes antiruido o de humedad”, complementaron.
Para Montero, el yeso es el material que más se utiliza en una reforma. Pero además comentó que muchos arquitectos lo están utilizando en obras nuevas. “Construyen las paredes de ladrillos o bloques y en vez de revocar ya directamente lo colocan. Es muy efectivo contra la humedad”, dijo.
En el caso de la empresa Simples Soluciones se prefiere ver primero el estado la vivienda antes de tomar una decisión. Su propietario, Sergio Ferro, indicó que para las filtraciones hay que ver por dónde entra el agua y ver cuál es el mejor material a aplicar. Puede utilizarse membrana líquida o asfáltica.
“Para interiores prefiero tratar de resolver el problema y no tapar con yeso. Pero a veces es complicado y la gente prefiere tapar la humedad”, relató.
El experto sostuvo que lo principal es bloquear la filtración para que el agua no se expanda por las paredes. “La humedad es un problema en Uruguay. Siempre hay alguna veta de agua cerca y entonces se satura y empieza a subir. Hay que buscar maneras para que canalice”, explicó.
Ante eso, en su empresa trata de utilizar buenos materiales y productos para que la reparación dure por lo menos cinco años. “Después el agua deteriora, disuelve todo y de alguna manera se va abriendo camino”, señaló. Por eso desde su visión es fundamental el mantenimiento de las viviendas. Por ejemplo, expuso, que una azotea es conveniente pintarla una vez por año.
Al igual que varias empresas de albañilería, Simples Soluciones realiza trabajos de otros rubros, como electricidad o sanitaria. “Hay que hacer de todo, porque en una casa está todo relacionado. No se puede esperar que venga el electricista o el sanitario. Por eso nos dedicamos a varios rubros”, dijo.
La hora de la pintura
Los últimos meses del año son los propicios para pintar interiores o fachadas. Se supone que son los menos húmedos aunque eso nunca puede asegurarse.
En Deslindar comentaron que en las últimas dos semanas las consultas que más se recibieron fueron para tareas de impermeabilización y pintura. “Siempre a esta altura del año se empieza a mover porque se vienen las fiestas y la gente quiere arreglar la casa para diciembre”, indicaron. Agregaron que algunos propietarios prefieren realizar una lavada de cara por un tema de costos y otros optan por un trabajo más profundo.
Por su parte, Montero mencionó que siempre explica a sus clientes que la época adecuada para trabajos de impermeabilización es el verano. “Hacer un frente o una azotea en invierno y a la intemperie es complicado”, concluyó.