Trump ordenó el cese de todas las operaciones de Anthropic con el gobierno. Esto ocurrió después de que la empresa se negara a otorgar acceso incondicional de su modelo "Claude" al Pentágono y denunciara presiones para que su IA se utilizara en prácticas de vigilancia masiva y en el desarrollo de armamento autónomo. En medio del escándalo, la firma de Sam Altman cerró un acuerdo.