El velocista que corría descalzo, comía salteado, se hizo futbolista y logró el éxito: la vida de Antonio Alzamendi
La historia de Alzamendi, quien de niño cenaba mate dulce, corría los 100 m descalzo en 11 segundos, se hizo futbolista, llegó al éxito, y hoy su nombre está en la tribuna del Estadio Landoni y en una calle de Durazno