Historiador egresado de la Universidad de Buenos Aires y Doctor en procesos Políticos Contemporáneos de la Universidad de Salamanca.
La iniciativa norteamericana reacomoda el tablero regional y expone el derrumbe del chavismo: un proyecto que prometió justicia social y terminó hundido en la pobreza, el autoritarismo y alianzas con redes criminales.
En un mundo sin reglas claras, con potencias en disputa y conflictos imprevisibles, hay quienes se aferran al siglo XX como si fuese un manual infalible. Pero esa nostalgia no explica el caos actual.
Mientras Bruselas se enreda en sus burocracias, la ASEAN amplía su influencia, impulsa el mayor tratado comercial del mundo y demuestra que una integración flexible también puede ser poderosa en tiempos turbulentos.
Los ensayos atómicos y la creciente irracionalidad política reavivan un fantasma del pasado. La nueva película de Kathryn Bigelow convierte la amenaza en un espejo del presente: un mundo donde ya no hay finales felices.
Sanae Takaichi irrumpe con una biografía atípica y un ideario férreo. En un país envejecido, en crisis económica y asfixiado por la desconfianza política, su liderazgo podría ser el cambio que todo el mundo espera. O la confirmación de que, en Japón, nada cambia.
La victoria electoral de Rodrigo Paz Pereira pone fin a casi dos décadas de hegemonía del MAS y marca un cambio de rumbo en Bolivia y la región. La caída del chavismo andino reconfigura el mapa político latinoamericano.
Escondida y perseguida por el chavismo, la nueva Nobel de la Paz encarna el coraje de quienes desafían al totalitarismo. El premio honra su lucha y deja al descubierto la complicidad internacional que ha permitido que una dictadura se quiera disfrazar de democracia.
Lo que fue referencia del progresismo moderado hoy opera como difusor de una narrativa hegemónica de la izquierda. En su cruzada, presenta a la presidenta madrileña como responsable de casi todo lo que ocurre en la política española, y la convierte en el chivo expiatorio perfecto.
Lejos del relato que fabricó sobre sí mismo, el nacionalismo catalán revela en la actualidad un perfil marcado por el autoritarismo, la exclusión y el desgaste de una élite que lo utiliza para sostener sus privilegios.