A menos de dos semanas de las elecciones y con una carrera que se anticipa reñida, Kamala Harris y Donald Trump apelaron a los ataques personales para convencer a los indecisos. Ambos dijeron que su rival representa una "amenaza" para el país. Y la demócrata se subió a las declaraciones de un ex funcionario del ex presidente, que dijo que el republicano elogió a Hitler.