Mark Zuckerberg es el último de los magnates tecnológicos en desembarcar en Miami. Con la adquisición de una mansión en Indian Creek, la exclusiva isla conocida como el "búnker de los multimillonarios", por una cifra que oscila entre los 150 y 200 millones de dólares, el CEO de Meta concreta un movimiento estratégico clave para su patrimonio.