A pocos metros de las pistas del Aeropuerto de Carrasco, un nuevo espacio moderno e innovador llega para renovar la oferta en organización de espectáculos, encuentros corporativos y eventos. Se trata de Aerosala, una sala impulsada por Aeropuertos Uruguay y gestionada por La Guitarrita, que acaba de abrir oficialmente sus puertas con una propuesta que combina infraestructura, tecnología y capacidad de adaptación.
Aerosala fue diseñada para adaptarse a distintos tipos de actividades. Cuenta con 161 butacas retráctiles y una capacidad de hasta 300 personas de pie, lo que permite pasar de una configuración de auditorio a un formato más distendido.
Esa posibilidad es uno de los principales diferenciales que destaca Rodrigo García, director ejecutivo de Aerosala. Una empresa puede comenzar con una conferencia, capacitación o presentación y luego transformar el espacio para una instancia de networking, una recepción o incluso un espectáculo musical.
Las butacas pueden cerrarse en aproximadamente 10 a 12 minutos. De esa manera, una sala configurada para una charla puede convertirse rápidamente en un espacio con público de pie, mesas altas, una banda en vivo o un DJ.
La infraestructura también incluye una pantalla LED de 6 por 3 metros, equipamiento de sonido e iluminación, tres camarines con baños y duchas, cinco baños para el público y un espacio de cocina destinado a los servicios de catering.
“Está preparada para recibir tanto shows artísticos, ya sean musicales u obras de teatro, como eventos corporativos”, señaló el director.
Otro de los elementos que buscan facilitar la experiencia es el estacionamiento gratuito y vigilado dentro del predio del aeropuerto. Para los organizadores, esto elimina parte de la logística habitual asociada a la llegada y salida de los invitados.
El desafío de entrar en el mercado corporativo
Aunque la sala también tendrá una agenda de espectáculos, uno de los principales objetivos de Aerosala es posicionarse como una alternativa para empresas y organizaciones.
La ubicación juega un papel central en esa estrategia. Además de facilitar la llegada de personas de Ciudad de la Costa, Canelones y Carrasco, el espacio puede resultar atractivo para eventos que involucren artistas, conferencistas o invitados provenientes del exterior.
“Estamos muy contentos de acompañar esta iniciativa porque la experiencia y la infraestructura del aeropuerto nos permiten garantizar que cada evento contara con una gestión logística acorde a las necesidades de artistas, conferencistas, empresas e invitados. Aerosala amplía las posibilidades del predio y, al mismo tiempo, se beneficia de un entorno preparado para recibir propuestas de primer nivel”, dijo Matías Carluccio, gerente comercial de Aeropuertos Uruguay.
García asegura que ya existen empresas que reservaron el espacio luego de conocer el proyecto y que el objetivo durante los primeros meses será aumentar su visibilidad y posicionarlo dentro del mercado de eventos.
El detrás de un vínculo que lleva años
La idea, sin embargo, no nació con la construcción de la sala. Su origen se remonta a la pandemia, cuando la actividad cultural y los aeropuertos quedaron prácticamente paralizados. En ese contexto, La Guitarrita y el equipo del Aeropuerto de Carrasco comenzaron a trabajar en conjunto para encontrar alternativas que permitieran mantener la actividad.
De esa búsqueda surgió Aero Life, un autocine instalado en el estacionamiento del aeropuerto durante la pandemia. La experiencia permitió que ambos equipos trabajaran juntos por primera vez y, al mismo tiempo, identificaran una oportunidad que iba más allá de la coyuntura.
El siguiente paso fue una sala temporal instalada en la terraza del aeropuerto, cuando los protocolos permitieron el regreso de los espectáculos públicos. Allí se presentaron artistas nacionales como Julieta Rada, Maxi de la Cruz y Diego Delgrossi, entre otros.
La experiencia dejó una conclusión. Existía una demanda por propuestas culturales y espacios para eventos en una zona que incluye Ciudad de la Costa, Carrasco y otros puntos cercanos al aeropuerto, donde trasladarse hasta las salas tradicionales del centro de Montevideo podía representar una dificultad.
Con la apertura oficial, Aerosala comienza así una nueva etapa a partir de una alianza que nació durante una de las mayores crisis para la industria del entretenimiento. Lo que comenzó con un autocine en el estacionamiento del aeropuerto y continuó con una sala temporal en la terraza terminó dando lugar a un espacio permanente que busca convertirse en una nueva alternativa para eventos culturales y corporativos en el área metropolitana.