19 de marzo de 2026 5:00 hs

Con un guiño al gobierno y una batería de reclamos, las principales cámaras empresariales dejaron en claro cuáles son sus objetivos para el año. Allí se mezclaron cuestionamientos al proyecto Casupá, al frecuente freno de la actividad en el puerto de Montevideo, las relaciones laborales y la pérdida de competitividad.

Un día después que el gobierno presentara cuatro medidas para mejorar el clima de negocios y la competitividad, los presidentes de la Asociación Rural (Rafael Ferber), Cámara de Industrias (Leonardo García), Cámara de Comercio (Julio César Lestido) y Cámara de la Construcción (Alejandro Ruibal) coincidieron en un almuerzo empresarial organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM). Y esas medidas, transmitidas por el ministro de Economía, Gabriel Oddone, fueron quizás el único punto de contacto positivo entre el oficialismo con los representantes empresariales.

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La primera crítica estuvo a cargo de Ferber que apuntó a algunos puntos del proyecto Casupá. Uno de ellos propone un mayor control a la utilización de nutrientes y plaguicidas y desde la visión de Ferber eso resultara en una producción más acotada. “Nadie aplica nutrientes y maneja fitosanitarios para producir de manera limitada”, expuso.

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La propuesta también plantea suspender la instalación de nuevos emprendimientos de engorde de ganado de corral e instaurar una zona sin laboreo de la tierra ni uso de agroquímicos. “No puede ser que las prohibiciones sean por miedo o por líneas ideológicas. Las restricciones planteadas desestimulan la inversión y topean los rendimientos productivos”, dijo el presidente de la ARU.

Explicó que en la Cuenca del Santa Lucía se factura el 28% del PIB agropecuario que equivale a US$ 1.500 millones. “Una baja del producto de 10% en esa cuenca (por las restricciones previstas) son US$ 150 millones por año”, expresó.

Puerto y conflictividad

A su turno, García transmitió la visión industrial haciendo foco en la competitividad. Como medidas para mejorarla enumeró la posibilidad de acceder a una energía más barata, mano de obra más económica y menos conflictiva y un Estado con menor carga burocrática. Pero sin esos elementos la realidad es otra y se llega al escenario actual: la industria está estancada. Y por tanto esos aspectos deben contemplarse.

En otro pasaje de su disertación se enfocó en las relaciones laborales. “Si realmente queremos defender una industria nacional no se puede mantener el nivel de conflictividad que hay”, expuso. En ese contexto pidió al PIT-CNT una “tregua de conflictos” y una amplia “cláusula de paz verdadera” para que las empresas que cumplen con sus obligaciones no sean afectadas en su nivel de actividad.

Pero lo más llamativo llegó después y fue en referencia al comercio exterior. García solicitó que se decrete la esencialidad de la actividad en el puerto de Montevideo. Expuso que el sector industrial exporta el 50% de su producción y como consecuencia de los paros constantes termina asumiendo el costo de los conflictos sindicales.

Camiones en el puerto de Montevideo. Foto: FocoUy
Camiones en el puerto de Montevideo. Foto: FocoUy

Camiones en el puerto de Montevideo. Foto: FocoUy

Más tarde, en una ronda de preguntas, el presidente de los industriales amplió el concepto. Expresó que por la conflictividad permanente se pierden rutas marítimas por los barcos que deciden no hacer escala en el puerto de Montevideo. El industrial mencionó que eso provoca que la mercadería no llegue a destino y el resultado es que los exportadores pierden la confianza de sus clientes.

Lestido también dedicó una parte de su presentación al mercado de trabajo y las relaciones laborales. Informó que el sector comercial tuvo una pérdida de 8.520 empleos el año pasado. A eso le sumó el dato de desempleo juvenil que, a nivel general, se ubica en el entorno de 25% y la informalidad que superó el 20%.

En ese escenario marcó la necesidad de modernizar las relaciones laborales. “Uruguay necesita un mercado de trabajo que genere más oportunidades para las personas y que permita, al mismo tiempo, que las empresas se adapten a un entorno cada vez más competitivo”, indicó.

Uno de los planteos empresariales en los Consejos de Salarios, validado por Lestido en el evento, es que la negociación colectiva debe diferenciar el tamaño de las empresas y su ubicación geográfica a la hora de marcar los ajustes salariales. Además mostró su discrepancia ante la posible ratificación del convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que exige justificar los despidos y establecer instancias de preaviso.

“La preocupación por la pérdida de empleo es compartida y legítima. Pero el foco debe estar en cómo evitar que las empresas lleguen a esa situación y no agregar rigideces cuando el problema ya está instalado”, sostuvo.

El último orador fue Ruibal en representación de la construcción, que resaltó la importancia de elegir los proyectos y manejar los contratos de manera correcta. Sobre ese punto destacó la creación de la Agencia de Infraestructura. “Hay que elegir bien el modelo de contrato. Y Uruguay está un poco atrasado en ese tema, por no decir mucho”, dijo Ruibal.

La cámara entiende que hay algunas oportunidades para explorar con mirada de largo plazo. Entre ellas enumeró la relocalización de asentamientos, comenzar con un plan de movilidad urbana y suburbana en el Área Metropolitana y Maldonado, el desarrollo de infraestructura vial para bitrenes y tritrenes, construir más vía ferroviaria y avanzar en un proyecto de puerto de aguas profundas. Sin embargo, el empresario enfatizó que la concreción de esas propuestas debe ser acompañada de una mayor productividad.

“Ese es el desafío y los empresarios no podemos lavarnos las manos. Es fácil venir acá, hablarle a los políticos, quejarme de los sindicatos. Pero nosotros vamos a tener que poner muchas propuestas creativas y no es fácil”, concluyó.

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