En una visita a la Argentina para participar de un ciclo de conferencias, el juez español Manuel Ruiz de Lara —referente en la defensa de la separación de poderes y autor del libro Patria Judicial— trazó paralelismos entre las tensiones institucionales de España y América Latina, y alertó sobre “un avance preocupante” de la política sobre la Justicia.
“Gobierne quien gobierne, debe estar sometido al control de los órganos judiciales”, sostuvo el magistrado en diálogo con Quorum, donde también criticó de forma abierta la querella presentada por el presidente español, Pedro Sánchez, contra el juez que investiga a su esposa: “El Presidente no es un ciudadano cualquiera: utiliza todos los terminales mediáticos para atacar a un juez. Eso sólo lo hace un dirigente notoriamente irresponsable”.
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Paralelismos con Argentina y críticas al Gobierno español
Ruiz de Lara se mostró sorprendido por la escalada retórica contra jueces en su país. “Nunca antes habíamos visto algo así… ministros en ejercicio arremetiendo contra jueces que investigan casos de corrupción vinculados al propio Gobierno”, afirmó.
Y comparó ese escenario con los años de Cristina Fernández de Kirchner: “Me recuerda a lo que sucedía en Argentina, cuando la Presidenta atacaba públicamente a jueces o fiscales que la investigaban”.
El juez también cuestionó el uso del concepto de lawfare. “No creo que haya casos de lawfare dentro de la Judicatura… es una herramienta para presionar al juez o al fiscal que investiga”, aseguró.
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Cristina Kirchner
Los riesgos institucionales y el espejo latinoamericano
El magistrado, que presidió la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial en España, advirtió que la fragilidad de los sistemas judiciales se repite en la región. “Si falla alguno de los pilares esenciales, podemos terminar en la situación que vive Venezuela… donde la Corte Suprema respalda al Gobierno porque prácticamente todos sus jueces han sido nombrados por él”, alertó.
Sobre la propuesta de elección popular de jueces, como en México, fue tajante: “Me parece un disparate considerable… El populismo o el carisma no garantizan que alguien vaya a ser un buen juez”.
España, entre tensiones y respaldo social
A pesar del clima político, Ruiz de Lara asegura que la ciudadanía española valora la actuación de los magistrados:
“El Poder Judicial goza de muy buena imagen porque ha sido el único poder que ha sostenido la democracia frente a los excesos del Gobierno, como en el intento independentista de Cataluña”.
También destacó que las investigaciones sobre personas del entorno del presidente Sánchez muestran que “el sistema funciona” cuando los jueces pueden actuar sin presiones políticas.
Un juez activista y optimista
Conocido por su defensa pública de la independencia judicial —algo que él mismo llama su vocación “idealista”—, Ruiz de Lara afirma que su rol excede el despacho:
“Ser juez implica también una labor social: concientizar a la ciudadanía sobre la importancia de la democracia, que tarda años en construirse y meses en derribarse”.
Consultado sobre si la presión política lo llevó a considerar retirarse de la discusión pública, respondió sin dudar:
“Nunca. Quienes deben preocuparse son aquellos que actúan contra las reglas democráticas”.
De cara al futuro político de España, anticipó que podría haber cambios, pero advirtió que mantendrá la misma postura crítica si un nuevo gobierno intenta avanzar sobre la Justicia: “Esto no es una cuestión ideológica, sino de respetar las reglas del Estado democrático”.
Entre libros, conferencias y una película en camino
Ruiz de Lara adelantó que trabaja junto a magistrados argentinos y españoles en una obra conjunta sobre responsabilidad penal de las personas jurídicas y sistemas de compliance, que se presentará en enero.
También reveló que su novela Patria Judicial —con personajes que evocan figuras de la política española y argentina— podría convertirse en película: “El guion está listo. Espero que pronto”.