Lo que importa
- El precio de la vivienda libre en España subió un 8,4% en 2024, más del doble que en 2023, cuando aumentó un 4%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
- Se trata del mayor repunte anual desde 2007, cuando los precios subieron un 9,8%.
- La vivienda nueva se encareció un 10,9% en 2024, mientras que la vivienda usada subió un 8%, ambos en máximos desde 2007.
- En el cuarto trimestre de 2024, los precios aumentaron un 11,3% interanual, 3,2 puntos más que en el trimestre anterior.
- El mercado sigue tensionado por la escasez de oferta y la política monetaria del Banco Central Europeo, que redujo los tipos de interés en la segunda mitad del año.
Contexto
¿Por qué han subido tanto los precios de la vivienda en 2024?
El fuerte encarecimiento de la vivienda en 2024 responde a varios factores. Por un lado, la oferta sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda, con un déficit estimado de 500.000 viviendas según el Banco de España. A esto se suma el impacto de la política monetaria: en la primera mitad del año, los tipos de interés altos frenaron las compraventas, pero no lograron contener los precios. En la segunda mitad del año, la rebaja del precio del dinero impulsó el mercado inmobiliario al abaratar las hipotecas.
¿Qué diferencia hubo entre vivienda nueva y usada?
La vivienda nueva registró el mayor aumento de precio, con un alza del 10,9% en 2024, la más alta desde 2007. En el caso de la vivienda usada, el incremento fue del 8%. Ambas categorías encadenan once años consecutivos de subidas.
¿Cómo evolucionaron los precios a lo largo del año?
El aumento fue progresivo: en el primer trimestre de 2024, los precios subieron un 6,3% interanual, en el segundo un 7,8%, en el tercero un 8,1% y en el cuarto trimestre un 11,3%, evidenciando una aceleración en la segunda mitad del año.
¿Cómo se compara con años anteriores?
En 2023, el precio de la vivienda había subido un 4%, menos de la mitad del incremento de 2024. En 2022, el alza fue del 7,4%, lo que hasta ahora representaba el mayor aumento anual desde 2007.
¿Qué papel juega el Banco Central Europeo en esta dinámica?
El BCE tuvo un papel clave en la evolución del mercado inmobiliario en 2024. En la primera mitad del año, los tipos de interés altos encarecieron la financiación, limitando la demanda de hipotecas. Sin embargo, en la segunda mitad, el BCE comenzó a reducir los tipos, lo que impulsó la compra de viviendas y reforzó la presión alcista sobre los precios.
Cómo sigue
El comportamiento del mercado inmobiliario en 2025 dependerá de varios factores. Por un lado, la evolución de los tipos de interés será clave: si el BCE mantiene su política de recortes, la financiación hipotecaria se abaratará aún más, lo que podría seguir impulsando la demanda y elevando los precios. Sin embargo, la persistente falta de oferta sigue siendo un problema estructural que podría mantener la tensión en el mercado.
Otro elemento a seguir será la reacción de los gobiernos ante esta escalada de precios. Algunas medidas, como incentivos a la construcción de vivienda nueva o regulaciones en el mercado del alquiler, podrían entrar en la agenda política para mitigar el impacto en los compradores.
Además, habrá que observar la evolución económica general, ya que una desaceleración del crecimiento o un repunte de la inflación podrían afectar la capacidad de compra de los hogares. Lo que está claro es que, por ahora, el precio de la vivienda en España sigue una tendencia ascendente que no muestra signos de freno inmediato.