El próximo lunes, Telefónica se reunirá con los sindicatos UGT, CCOO y Sumados-Fetico para avanzar en la discusión sobre el plan estratégico 2025-2028, un ambicioso proyecto que busca reducir los costes operativos de la empresa y simplificar su estructura.
Sin embargo, la cita se presenta como una posible antesala de un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE), una opción que, según los sindicatos, no resolvería los problemas estructurales de la compañía.
El plan estratégico de Telefónica prevé un recorte del 25% en los costes operativos del centro corporativo y sus unidades globales, como Telefónica Tech, Telefónica Infra y la unidad de Innovación, en el período comprendido entre 2025 y 2028.
Este ahorro, que podría llegar a entre 1.510 millones y 2.010 millones de euros entre 2028 y 2030, es parte de un esfuerzo por mejorar la rentabilidad de la empresa en un entorno cada vez más competitivo.
Los sindicatos rechazan la idea de un ERE como solución
Aunque el consejero delegado de Telefónica, Emilio Gayo, no descartó la posibilidad de un ERE como parte del proceso de ahorro, los sindicatos han mostrado su rechazo a la propuesta.
Para los representantes de los trabajadores, la reducción de plantilla no será una solución eficaz para los problemas financieros que enfrenta Telefónica, como su elevada deuda y la infravaloración de sus acciones en bolsa.
Según los sindicatos, la masa salarial de la empresa no tiene impacto directo en el valor de la acción ni en la deuda de Telefónica, que asciende a 28.233 millones de euros a finales de septiembre de 2025.
En este contexto, plantear un ERE no cambiaría la situación financiera de la empresa, que sigue enfrentando desafíos relacionados con la competitividad y la gestión de su deuda.
El coste de un ERE y las previsiones de reducción de plantilla
Los sindicatos también han señalado que los costes de un ERE serían elevados. En el sector de telecomunicaciones, cada prejubilación podría tener un coste de entre 450.000 y 500.000 euros por empleado.
Además, las previsiones indican que unos 6.000 trabajadores podrían verse afectados por este ERE, una cifra que genera preocupación entre los sindicatos, especialmente si se tiene en cuenta que en este momento no hay tantos empleados nacidos en 1969 (el grupo afectado por el ERE de 2023), lo que incrementaría el coste para la empresa si se ampliara a trabajadores más jóvenes.
El sindicato también subraya que ya en 2023, Telefónica y los sindicatos firmaron un ERE que afectó a 3.421 personas, y algunos temen que este nuevo plan tenga efectos aún más perjudiciales.
Los plazos para la negociación de un posible ERE
En caso de que se plantee un ERE, la empresa deberá seguir un proceso formal. Telefónica deberá comunicar primero el posible ERE al comité intercentros, antes de iniciar cualquier conversación con los sindicatos.
A partir de esa notificación, comenzaría un plazo de 15 días para constituir la mesa de negociación, en la que se discutirían los detalles sobre el número de afectados y las condiciones del plan. Posteriormente, las negociaciones continuarían durante otros 30 días para llegar a un acuerdo.
Los objetivos del plan estratégico
El plan estratégico 2025-2028 tiene como objetivo simplificar el modelo operativo de la empresa y lograr un crecimiento sostenido en los ingresos y el beneficio bruto de explotación (EBITDA), con una meta del 3,5 % de crecimiento anual para 2030.
Telefónica también aspira a estar preparada para oportunidades de consolidación en el sector de telecomunicaciones, mientras continúa reduciendo su nivel de apalancamiento financiero.
En este sentido, la empresa ha anunciado que recortará su dividendo en un 50 % para 2026, como parte de su estrategia para mejorar su flujo de caja. Las retribuciones de 2027 y 2028 dependerán del rendimiento del flujo de caja libre, lo que implica que los accionistas no recibirán pagos garantizados en los próximos años, sino que dependerán de la salud financiera de la empresa.
Reacciones ante el plan: ¿cómo afectará a los empleados y a la dirección de la compañía?
Mientras los sindicatos están centrados en la defensa de los derechos laborales y las condiciones de los empleados, la dirección de Telefónica sigue buscando la sostenibilidad económica de la compañía.
El futuro del plan estratégico dependerá, en gran medida, de las decisiones que se tomen en las reuniones con los sindicatos y de cómo se gestionen las posibles reducciones de personal.
Las tensiones entre la necesidad de ajustar los costes y la preocupación por el bienestar de los trabajadores podrían ser el eje de las negociaciones en los próximos meses.