Países Bajos ha decidido suspender provisionalmente su cooperación con Estados Unidos en las operaciones antidroga en el Caribe, debido a diferencias en la estrategia estadounidense de atacar lanchas presuntamente utilizadas por narcotraficantes en aguas internacionales.
Esta decisión, que ha generado atención internacional, se ha tomado tras el aumento de muertes relacionadas con esta estrategia, que ya ha causado más de un centenar de víctimas.
El ministro de Defensa en funciones de Países Bajos, Ruben Brekelmans, anunció el 6 de enero que la Marina neerlandesa limitará a partir de ahora su actuación únicamente a la vigilancia de las aguas territoriales de las islas del Caribe neerlandés, Aruba, Curazao y Bonaire, y no participará en los operativos en aguas internacionales.
Ministro de Defensa en funciones de Países Bajos, Ruben Brekelmans.
Esta medida se produce después de que Estados Unidos recurriera a una nueva táctica en la que no se efectúan detenciones, sino que se recurre directamente al uso de armas de fuego para detener embarcaciones sospechosas.
Detalles de la cooperación y el cambio de estrategia
Durante años, Países Bajos y Estados Unidos han trabajado de manera estrecha en la lucha contra el narcotráfico en el Caribe, una región clave para las rutas de la cocaína. Las islas neerlandesas, parte del Reino de los Países Bajos, han servido como base para operaciones conjuntas con la Guardia Costera estadounidense.
En este contexto, la Marina neerlandesa ha interceptado numerosas embarcaciones sospechosas basándose en información de inteligencia proporcionada por Estados Unidos. En los últimos cinco años, estas operaciones han permitido la incautación de decenas de miles de kilos de cocaína.
Tradicionalmente, los presuntos narcotraficantes detenidos por los neerlandeses eran entregados a las autoridades estadounidenses para su juicio. Sin embargo, Brekelmans lamentó que Estados Unidos haya adoptado una "vía distinta", optando por no detener a los sospechosos y recurriendo al uso de armas de fuego en lugar de aplicar los procedimientos establecidos para las detenciones. En sus declaraciones, el ministro de Defensa neerlandés dejó claro que Países Bajos no forma parte de este tipo de operativos, indicando que la decisión de Estados Unidos es una medida propia, con la que los neerlandeses no están de acuerdo.
Consecuencias de la suspensión y nuevas acciones
A partir de ahora, la Marina neerlandesa centrará su trabajo exclusivamente en las aguas territoriales del Caribe neerlandés, es decir, dentro de los límites de las islas de Aruba, Curazao y Bonaire. Esta nueva política limita significativamente la participación de los Países Bajos en las operaciones internacionales de combate al narcotráfico, particularmente en lo que respecta a la interceptación de lanchas y embarcaciones sospechosas en aguas internacionales.
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Además, Países Bajos ha decidido suspender la colaboración con la Guardia Costera de Estados Unidos en cuanto a los operativos conjuntos en aguas internacionales, ya que considera que las tácticas de uso de la fuerza implementadas por Washington no son compatibles con las normas de cooperación y respeto mutuo en la lucha contra el narcotráfico.
El gobierno neerlandés ha dejado claro que esta suspensión es provisional y está motivada por la discrepancia con las tácticas empleadas por Estados Unidos. Ruben Brekelmans indicó que Países Bajos mantiene su disposición a reanudar la cooperación en el futuro, pero siempre bajo un enfoque respetuoso con los valores y principios establecidos en los acuerdos internacionales.
Contexto de creciente tensión en la región caribeña
La decisión de suspender la cooperación con Estados Unidos también se produce en un contexto de creciente tensión en la región caribeña, exacerbada por los recientes eventos políticos, como la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. El gobierno neerlandés ha estado monitoreando de cerca los desarrollos en la región tras los ataques de Estados Unidos a finales del 2025, que culminaron con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su traslado a Nueva York.
Aunque Países Bajos asegura que no hay una "amenaza inmediata" para sus territorios en el Caribe, el Ministerio de Defensa ha mantenido un estado de alerta. En respuesta, el gobierno neerlandés ha preparado diversos escenarios con otros países caribeños para abordar posibles situaciones de crisis, como el aislamiento prolongado de las islas o una llegada masiva de refugiados desde Venezuela.
Preparativos de defensa en el Caribe neerlandés
El gobierno de Países Bajos ha desplegado cerca de 800 efectivos militares en la región del Caribe neerlandés, como parte de su estrategia para asegurar la estabilidad y la seguridad en la zona. Además, las autoridades neerlandesas han mantenido unidades de reserva listas para ser desplegadas "con poca antelación" si la situación lo requiere. Estos efectivos tienen la capacidad de actuar rápidamente en caso de que surjan problemas relacionados con la seguridad regional o una posible crisis migratoria.
El ministerio de Defensa también ha establecido coordinaciones con otros países caribeños para asegurar la seguridad en la región, considerando que el Caribe sigue siendo una de las zonas clave para las rutas de narcotráfico y que la situación política en Venezuela podría generar nuevas tensiones.