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21 de mayo 2024 - 5:00hs

“Léase con precaución”.

La advertencia está impresa en la contraportada de la última reedición de Destrucciones. Es un libro y también un rescate: una de las obras más difíciles para Circe Maia —la escribió luego de la muerte de su hijo—, que la editorial Criatura volvió a poner en librerías hace algunas semanas. La precaución, además, llega antecedida de esta otra frase: “De una potencia poética que llega a doler”. Funciona entonces como una suerte de zaguán que se abre para entrar en otro de los territorios de la literatura de la poeta uruguaya de 91 años, que sigue viviendo en su Tacuarembó de siempre, y también funciona como una extraña coincidencia con lo que esta semana sucederá en España: el regreso de Destrucciones se da casi en simultáneo a la entrega de un premio, el más importante que ha recibido la autora hasta el momento, que destaca el poder de su poesía y casi que como un juego de palabras invita a pensar en lo opuesto a ese título, obliga a pensar, en cambio, en una nueva construcción: la que puede lograr con el Premio García Lorca.

El galardón, cuya adjudicación se anunció el pasado 19 de octubre y es uno de los más relevantes de la literatura hispana, lo entrega la Universidad de Granada y anteriormente ha sido otorgado a figuras como José Emilio Pacheco, Darío Jaramillo, Raúl Zurita e Ida Vitale. Al momento de anunciar que su edición 2023 iría para Circe, el jurado del premio se justificó con las siguientes palabras: “Autora de una obra personal y de influencia en español, Circe Maia ha convertido la poesía en un método de conocimiento de la realidad, que se basa en la experiencia diaria con un lenguaje transparente y exacto". El premio se entregará este jueves 23 de mayo a las 21 horas de España.

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El García Lorca no es una cocarda para pasar por alto. Es, para empezar, el primer premio de calibre internacional que recibe Maia, algo que los estudiosos de su obra esperan que le abra más puertas en el exterior; Circe es muy leída y reverenciada en Uruguay, es conocida en Argentina y España, pero apenas si es mencionada fuera de esas fronteras. Su alcance, por el momento, no excede salvo excepciones a estos tres países.

En la selección de los postulados al premio, la uruguaya se impuso sobre otros treinta y cinco nombres en liza, y suma este galardón a una estantería en la que ya descansan el Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Educación y Cultura por la edición de su Obra poética, el Premio Bartolomé Hidalgo a la trayectoria, el Gran Premio Nacional a la Labor Intelectual, el premio Mario Benedetti y el Premio Aniversario de la 40° Feria Internacional del Libro de Uruguay también por Obra poética, que de paso fue elegido como el mejor libro uruguayo de los últimos cuarenta años en 2017.

El lugar de Circe Maia en la literatura uruguaya

La obra de Maia en Uruguay está a la mano. La editorial Rebeca Linke se ha encargado de poner en las estanterías de las librerías locales el mencionado volumen de Obra poética, así como las ediciones de Un viaje a salto, Dualidades y, muy recientemente, los ensayos de La casa de polvo sumeria. A esos volúmenes se les suma también la mencionada edición de Destrucciones de Criatura, lo que hace que las excusas para ir al encuentro de la poesía y prosa poética de una de las principales poetas del país sean casi inexistentes.

De hecho, la presencia de los libros de Maia en librerías ha propiciado que, por el momento, dentro de fronteras nacionales no existan de esas injusticias que en la literatura suelen ser frecuentes: en Uruguay se la lee, se la tiene en cuenta y tiene un espacio de relevancia. Incluso forma parte de los programas de literatura de secundaria.

Por otro lado, según explica Néstor Sanguinetti, investigador de la Biblioteca Nacional, Circe tiene la cualidad de ser una “poeta de poetas”, o lo que es lo mismo: la elegida de sus pares.

Circe ocupa un lugar importante en la literatura uruguaya, se la tiene en consideración, se la lee. Ganó todos los premios que se entregan en Uruguay, goza de reconocimiento del público lector y de sus pares. Es una poeta de poetas, es muy leída entre ellos. Tiene el lugar que se merece”, dice desde España, en donde se encuentra participando de diferentes actividades vinculadas al premio que recibirá esta semana Maia. Como ejemplo de su relevancia, Sanguinetti menciona la elección de Obra poética como el mejor libro de los últimos 40 años en la Feria del libro de 2017. Pocas veces la poesía superó en una votación pública a la narrativa, y eso habla de muchas cosas.

“No deja de ser llamativo que la poesía se imponga a la narrativa, que esté escrita por una mujer, una mujer que vive en el interior, que no está en Montevideo, que está por fuera de los circuitos, que no suele dar entrevistas, y que la única presencia que tiene, y la única que necesita también, es en las librerías, con su obra”.

Él es uno de los que espera que el García Lorca cambie la suerte de la autora de Un viaje a Salto en el exterior. En España, por ejemplo, ha sido editada hasta el momento por Visor, Pre-textos y Las afueras, pero el galardón ya ha hecho aparecer nuevos intereses para seguir ampliando su alcance.

Circe Maia: hoja de ruta

Aunque la poesía sea forma y lenguaje por encima del tema, el lector de Circe Maia puede identificar ciertas obsesiones que se repiten. Sanguinetti, que a leído, estudiado y escrito sobre su obra, repasa:

En el tiempo es un libro fundamental. Contiene el germen de todos los temas que Circe desarrolló a lo largo de su obra, y ahí se destaca la coherencia, la fuerte unidad que tiene su obra, que recorre un número acotado de temas: la temporalidad, la fugacidad, la desaparición del instante, la muerte, el lenguaje. Hay muchos poemas que refieren también al propio acto de hacer poesía, y otra gran fuente que ella misma ha reconocido es la vida cotidiana, que es una gran fuente de inspiración para su poesía”.

En una entrevista con El País Cultural en julio de 1994, la propia Circe admitía esto último de la siguiente manera:

“Me defiendo con un lenguaje totalmente cotidiano, y si al final sugiero otro problema, en un par de líneas, puede ocurrir que el lector ni siquiera se dé por aludido y entonces parezca nada más que un poema doméstico, en el que hablo sobre la leche, del azúcar que está sobre la mesa. Me decía una amiga: qué bien que me apoye en mi vida como ama de casa, para exaltarla… (risas) Si yo pudiera, y no quedara tan pretencioso, mostraría problemas filosóficos que están dados en mis poemas y poca gente puede advertir, porque no están citados.”

Pero aunque la presencia de los días cotidianos aparece, a lo largo de su obra Maia también se destaca por prescindir de un yo claro, y en cambio prefiere indagar en el efecto que produce la primera persona del plural, la impersonalidad, la segunda persona.

“Eso interpela mucho al lector, invita al diálogo y no aparece el yo a a pesar de que los poemas y estos libros surgen de experiencias personales. La obra de Circe va hacia el mundo, va hacia su encuentro, hacia la vida, y en la vida hay cosas dolorosas. Está la muerte, hay momentos de felicidad, y todo eso aparece en su obra”, dice Sanguinetti, que luego cita aquellos poemas donde aparece el costado más comprometido de la autora.

“En Cambios, permanencias hay una sección que se llama Nueva luz, y que refiere a lo que se vivía en Uruguay en el año 76, y que están denunciando lo que era la vida cotidiana de las familias de quienes tenían presos políticos. Esa era la época en que Ariel (Ferreira, su marido) estaba preso, y esa parte del poemario se complementa con Un viaje a Salto", dice.

"Cambios, permanencias resume el compromiso ético y estético de Circe a lo largo de su obra. Ni siquiera en dictadura dejó de publicar, y dentro de ese conjunto de poemas hace una denuncia a su manera de lo que estaba pasando”, suma.

Dato extra: Maia aparece incluida en la antología de Poesía uruguaya rebelde, que el semanario Marcha publicó entre 1967 y 1971. Y es la autora de varios poemas que, musicalizados, se incluyeron en el cancionero popular uruguayo, entre ellos Otra voz canta, letra a la que Daniel Viglietti le puso música y se convirtió en una suerte de himno de la búsqueda de los desaparecidos. No resultó extraño, entonces, que la primera edición del premio Mario Benedetti a la lucha por los Derechos Humanos y a la solidaridad haya ido para ella en 2023.

Y esas, en algunas líneas que no terminan de arañar la potencia y el legado de su trabajo, son las credenciales con las que este jueves Maia recibirá finalmente el García Lorca, en un movimiento que puede terminar de abrirle las puertas del mundo. Su obra, mientras, espera a los lectores. A los nuevos y a los de siempre.

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