19 de marzo de 2026 15:35 hs

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con "destruir masivamente" un importante yacimiento de gas de Irán si ese país ataca las instalaciones energéticas de Qatar.

La advertencia de Trump ocurre un día después de que Israel atacó el yacimiento iraní de South Pars, a lo que Teherán respondió lanzando misiles contra el complejo energético de Ras Laffan en Qatar, causando "daños considerables" y provocando un aumento drástico en los precios de la energía.

Paradójicamente, South Pars y Ras Laffan se encuentran íntimamente vinculados, pues ambos pertenecen a la mayor reserva de gas natural del mundo, ubicada en alta mar en el Golfo Pérsico y que Irán comparte con Qatar.

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South Pars es el nombre de la parte iraní, mientras que la parte de Qatar se llama North Dome, que es de dónde se extrae el gas que es procesado en Ras Laffan.

Tras el ataque sufrido por ese complejo catarí, los precios del gas natural en los mercados europeos se dispararon este jueves cerca de 25%, alcanzando sus niveles más altos en más de tres años.

Los precios del petróleo también se incrementaron alrededor de 5% a US$113 el barril.

Irán consume la mayor parte de su gas natural a nivel nacional, pero Qatar es el tercer mayor exportador mundial de gas natural licuado.

Aunque Israel no ha confirmado oficialmente su ataque al yacimiento de gas iraní, Trump afirmó en su publicación que EE.UU. "no sabía nada de este ataque" y prometió que "Israel no realizará más ataques" contra South Pars a menos que Irán ataque las instalaciones energéticas de Qatar.

Si eso sucediera, afirmó, Estados Unidos "destruiría masivamente" el yacimiento petrolífero.

Irán, por su parte, prometió atacar la infraestructura energética de los aliados de EE.UU. e Israel en el Golfo Pérsico hasta "su destrucción total" si sus propias instalaciones energéticas son atacadas nuevamente.

"Advertimos al enemigo que cometió un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica de Irán", declaró un portavoz del Comando Central Militar iraní, según la agencia de noticias Fars, afiliada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

"Si esto se repite, los ataques posteriores contra su infraestructura energética y la de sus aliados no cesarán hasta su destrucción total", afirmó.

Los ataques en Irán y Qatar representan una de las escaladas más significativas desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero y, según los analistas, cada vez hay más preocupación por el posible impacto económico de un conflicto prolongado.

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BBC

La importancia de Ras Laffan

La Ciudad Industrial de Ras Laffan, en Qatar, ubicada en el noreste de la península de Qatar, a unos 80 km de la capital, Doha, alberga la mayor planta de procesamiento de gas natural licuado (GNL) del mundo.

La producción de la planta se encontraba paralizada desde principios de marzo, poco después del estallido de la guerra, pero antes de marzo Ras Laffan producía aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de GNL.

La ciudad industrial abarca una superficie de 295 km2 y, además del procesamiento de GNL, alberga otras instalaciones relacionadas con el gas, como una planta de conversión de gas a líquidos, almacenamiento de GNL y separadores de condensado, así como una refinería de petróleo.

El miércoles y las primeras horas del jueves, en represalia por el ataque de Israel, Irán lanzó dos ataques contra Ras Laffan.

Tras el primer ataque, la petrolera estatal QatarEnergy declaró que la planta había sufrido "daños considerables", pero que todo el personal se encontraba a salvo.

Tras el segundo ataque, el Ministerio del Interior de Qatar informó que todos los incendios en la planta energética habían sido controlados sin que se registraran heridos.

El cierre de la planta, sin embargo, fue suficiente para disparar los precios de la energía y provocar una caída en los mercados.

Desde el inicio de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán a fines de febrero, la planta quedó prácticamente aislada del resto del mundo debido a la restricción del tráfico de buques cisterna a través del estrecho de Ormuz.

Su producción se encontraba detenida desde principios de marzo, cuando sufrió un ataque con drones iraníes que llevó a QatarEnergy a declarar "fuerza mayor" en las entregas, sumiendo al mercado mundial de GNL en el caos y obligando a los compradores a buscar desesperadamente fuentes de suministro alternativas.

El impacto en el mercado ha sido particularmente grave en Asia y Europa, ya que ambas regiones dependen del gas importado para la generación de energía.

Los últimos ataques han provocado dudas sobre cuánto tiempo se verá afectado el suministro, incluso después de que se reanude el tránsito en el estrecho de Ormuz.

La Ciudad Industrial de Ras Laffan, fotografiada el 3 de marzo.
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La Ciudad Industrial de Ras Laffan, fotografiada el 3 de marzo.

El enorme yacimiento de gas que comparten Qatar e Irán

El yacimiento South Pars/North Dome muestra la complejidad geopolítica del suministro energético y por qué el conflicto en la región está teniendo un impacto alrededor del mundo.

Este enorme depósito natural constituye una única estructura con una superficie de 9.700 km2, pero está dividido por una frontera marítima y política: South Pars (con 3.700 km2) se encuentra en aguas iraníes; North Dome (6.000 km2) se encuentra en aguas cataríes.

El desarrollo de esta reserva de gas, que fue descubierta en 1971, transformó a Qatar en el mayor exportador mundial de GNL. Hasta los ataques de principios de marzo, North Dome producía aproximadamente 18.500 millones de pies cúbicos diarios, lo que permitía a Qatar procesar y suministrar alrededor de una quinta parte del GNL mundial.

Por parte de Irán, la producción diaria en South Pars, operada por Petropars, una subsidiaria de la Compañía Nacional Iraní de Petróleo, se estima en alrededor de 2.000 millones de pies cúbicos por día.

En los últimos 25 años la producción de gas de Irán se ha quintuplicado, en gran parte debido a la intensa perforación para aumentar la producción en South Pars, no para exportarlo sino para consumo interno ya que Irán depende en gran medida del gas para generar electricidad y calentar los hogares.

Ese país es el cuarto mayor consumidor de gas natural del mundo, después de Estados Unidos, China y Rusia, según el Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia.

En total South Pars/North Dome contiene lo que se calcula son 1.800 billones de pies cúbicos de gas utilizable, suficiente para abastecer las necesidades del mundo durante 13 años.

Es por eso que el mensaje de Trump -en el que prometió que Israel no atacaría South Pars si Irán no ataca Qatar- demuestra que el presidente estadounidense es consciente de la enorme importancia de este yacimiento para los mercados de energía del mundo.

El mensaje que publicó Trump diciendo que
Getty Images / Truth Social
El mensaje que publicó Trump diciendo que "Israel no realizará más ataques" contra South Pars a menos que Irán ataque las instalaciones energéticas de Qatar.

¿Qué sucederá ahora?

Según la firma de investigación y consultoría energética Wood Mackenzie, los ataques de Ras Laffan "transforman radicalmente el panorama mundial del GNL" y el plazo para la recuperación "probablemente se extienda significativamente".

"Las expectativas del mercado apuntaban a una interrupción breve, con una reactivación controlada que restablecería el suministro a los niveles previos al conflicto para mediados de 2026. Ese panorama ahora parece cada vez más improbable", dijo Kristy Kramer, directora de estrategia y desarrollo de mercado de GNL de Wood Mackenzie, a la BBC.

Por su parte, Nick Butler, exdirector de estrategia de BP coincidió en que lo que se espera ahora es que el mercado empeore.

"Creo que la preocupación ahora es que el mercado está anticipando que la situación empeorará. Se está viendo que Trump ha abierto una caja de Pandora y ha perdido el control de lo que sucede día a día en la región".

"[Estos ataques] casi con toda seguridad reducirán el suministro de GNL al mercado mundial. Por lo tanto, el precio del gas en el mercado mundial inevitablemente subirá, ya que ese gas no se puede sustituir rápidamente, y quizás no en mucho tiempo".

Matthieu Favas, editor de materias primas de The Economist, afirma que el aumento de los precios del gas es "enorme".

"Esto se debe al ataque a la planta de gas en Qatar, que estaba fuera de servicio, pero se esperaba que se reiniciara en cuestión de semanas. Sin embargo, el ataque actual deja claro que es poco probable que esto ocurra".

"Esto podría durar meses y estas instalaciones proporcionan una quinta parte del suministro mundial de gas natural licuado, por lo que el mercado está reaccionando de esta manera: está reflejando en los precios una interrupción a largo plazo", apuntó.

Sin embargo, Favas afirma que los precios aún están muy lejos de los máximos alcanzados tras la invasión rusa de Ucrania.

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FUENTE: BBC

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