Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
23 de agosto de 2026 17:01 hs

Julián Álvarez vivió una jornada repleta de tensión en el Estadio Metropolitano durante el empate 2-2 de Atlético de Madrid ante Villarreal. En medio de un conflicto agravado por su deseo expreso de ser traspasado a Barcelona, el delantero argentino sufrió la abierta reprobación de los aficionados colchoneros, en un clima de relación completamente quebrada. Por su parte, José María Giménez entró a los 78 minutos por Ademola Lookman.

El hostigamiento comenzó desde la previa: la estruendosa lluvia de silbidos estalló en cuanto su rostro figuró en las pantallas gigantes. Enfocado luego en el banco de suplentes, el delantero respondió con un gesto totalmente neutro.

El clima hostil se reeditó a los 66 minutos cuando le tocó ingresar, acompañado por gritos de “fuera” desde las tribunas y abucheos sistemáticos cada vez que tomó contacto con el balón.

Una tarde para el olvido

El desenlace dejó una postal desoladora. Finalizado el cotejo, mientras el plantel se agrupaba en el centro del campo para aplaudir al público, Julián Álvarez tomó un camino distinto.

“Una tarde que el club intentó que no viviese un último episodio desagradable, otra bronca a Julián mientras el equipo saludaba al fondo. Por eso, tras saludar a todos los jugadores de Villarreal y mientras Atlético se dirigía a la afición, a Julián se le recomendó que se marchase al vestuario, que no se acercase a la zona. Su marcha en solitario fue el final de una tarde triste para la Araña”, reveló el diario deportivo español Marca.

Al respecto, Jan Oblak buscó contener la crisis tras el encuentro: “Creo que tenemos que estar todos unidos. Julián está con nosotros en el equipo, mientras esté aquí lo vamos a apoyar. Lo queremos de la mejor manera, porque sabemos qué puede aportar. Es una situación que no es cómoda para nadie, ojalá se resuelva y todos estemos felices al final de temporada”.

Por su parte, Diego Simeone se alineó con la rígida postura institucional expresada por Miguel Ángel Gil Marín: “Creo que si el dueño del club habla de la manera que habló, no hay más. Es como en los juicios. No ha lugar. Está más que claro lo que expresó. Desde lo deportivo, queremos cuidar a la persona para que siga cuidando el nombre que tiene”. Con el mercado aún abierto, el futuro del atacante sigue siendo una verdadera incógnita.

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos