Kevin Amaro vivió desde el banco de suplentes una jornada de absoluta incredulidad en su primera convocatoria con Genk. El carrilero derecho uruguayo de 22 años, recién transferido desde Liverpool por unos US$ 4 millones, presenció una de las remontadas más insólitas del fútbol europeo en la visita de su equipo al Bosuilstadion de Royal Antwerp.
El trámite parecía completamente sentenciado en favor de Genk. Tras adelantarse la visita con goles de Josué Kongolo (31'), Rafiu Durosinmi (48'), Ayumu Yokoyama (57') y Aaron Bibout (70') -frente al descuento inicial de Anthony Valencia a los 16'-, el conjunto azul dominaba a placer por 4-1. Faltando 10 minutos para el pitazo final, la victoria visitante y el clima de festejo eran absolutos.
La debacle de los últimos minutos
Sin embargo, la recta final desencadenó una pesadilla inolvidable.
Eran Tuypens achicó distancias a los 80' anotando el 4-2 y encendió la ilusión local. La desconexión defensiva de Genk fue total y la figura de Michael Frey irrumpió con un doblete fulminante: convirtió de penal a los 86' y estampó el increíble 4-4 definitivo en el minuto 88, sellando un ráfaga de tres goles en apenas 8minutos.
Kevin Amaro, quien aguarda para sumar sus primeros minutos oficiales en la Pro League de Bélgica, presenció desde el banco de suplentes un desenlace insólito que dejó a su equipo con un sabor amargo difícil de asimilar en el arranque del torneo.