Esta situación, que en el club fue recibida como positiva, porque llegaron a un acuerdo después de dos meses de negociación, plantea para el club un panorama complejo para el futuro consejo directivo, porque las dificultades con la parte económico-financiera no solo se plantean por las deudas que acumularán de julio a diciembre, sino por otros compromisos, que tampoco pagaron y de los que tendrá que hacerse cargo la siguiente administración.
El tesorero Isaac Alfie, quien hoy además es el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto del gobierno nacional no estaba afín a que Catino llegara a comprometerse con los futbolistas porque, según pudo saber Referí, el club no va a poder pagar todo ese dinero en esas seis cuotas del año que viene. Sin embargo, el acuerdo se hizo igual y se anunció el domingo de noche.
Según confió una fuente del club a Referí, el monto que Peñarol deja de pagar a sus futbolistas por los salarios de julio a diciembre ascenderá a unos US$ 2.600.000. De esa deuda se deberá hacer cargo el próximo consejo directivo que se votará en diciembre.
Una situación similar a la que vivió la administración actual que heredó deudas importante de la gestión de Juan Pedro Damiani.
Camilo dos Santos
En estos dos años y medio de gestión de Barrera, el club canceló una deuda con Damiani por US$ 3.400.000, por un dinero que el expresidente había aportado en 2017 a las cuentas del club.
Las deudas que empezaron a pagar y suspendieron
Cuando el 5 de enero de 2018, el nuevo consejo directivo aurinegro se reunió con el plantel para tratar de llegar a un acuerdo con los futbolistas por los adeudos que se habían generado con Damiani. Por un lado, Barrera y el resto de los dirigentes se comprometieron a abonar los sueldo una vez al meses (algo que no se hacía con Damiani, pagaba cada 45 días) y cumplieron durante los primeros 18 meses. Por otro, desde junio de 2018 pagarían mensualmente a los jugadores y tampoco terminaron de abonar.
Según pudo saber Referí de distintas fuentes, a los futbolistas les deben entre tres y cinco cuotas de la reprogramación de la deuda. El monto es "muy importante". Las fuentes no revelaron la cantidad.
Además, hay un tercer punto económico, que también quedará para la próxima directiva. Cuando se decretó la pandemia en Uruguay, el 13 de marzo, Peñarol adeudaba un promedio de cuatro meses y medio de sueldo a los futbolistas quienes ahora se encuentran en seguro de paro.
Una fuente explicó a Referí que ese monto adeudado asciende a unos US$ 2.800.000.
Si se toma en cuenta esta deuda por salarios de la actual gestión, el premio por salir campeones del uruguayos en 2018 y los impagos que generarán julio-diciembre 2020, le deja al consejo directivo un contrapeso de US$ 5.400.000 de deudas solamente con los futbolistas.
Más deudas
A los tres puntos señalados (deuda que acumulará julio-diciembre 2020, convenio impago por refinanciación de deudas del actual plantel en la gestión Damiani y los cuatro meses y medio de atraso hasta marzo), se agregan dos variables más que vienen también del pasado y que no fueron responsabilidad de esta directiva.
Carlos Pazos
El primero de ellos es lo que se les debe a los funcionarios que ya no están en el club como técnicos (Leonardo Ramos, por ejemplo), futbolistas y al director de fútbol anterior, Carlos Sánchez. Ninguno de estos le reclamó al club como sí lo hizo Mathías Corujo quien está percibiendo en cuotas los US$ 750.000 que le adeudaban cuando se fue.
Una de las fuentes consultadas por Referí indicó que a la mayoría de los entrenadores, la última vez que se les pagó una cuota, fue en enero.
El último punto que tiene que ver con adeudos de Peñarol con futbolistas y técnicos históricos del cub. Peñarol todavía debe dinero a Gabriel Cedrés, Pablo Bengoechea, Marcelo Zayaleta y Carlos Valdez, entre otros.
Diego Battiste
De aquí a fin de año, Peñarol debe percibir una cuota de la Conmebol de US$ 1.000.000 por la fase de grupos de Copa Libertadores y luego tiene como entrada principal las cuotas sociales.
Lo que genera la televisión está prendado por la Financiera del Exterior del Comercio (FEC) por una deuda de US$ 3.000.000 que aún existe con la familia Damiani como informó Referí, y también por el Banco República debido a algunos adeudos por préstamo para construir el Estadio Campeón del Siglo, por lo que no ingresa directamente al club.
Este contrapeso financiero plantea un escenario complejo para quienes herederán el club en las elecciones de diciembre próximo, porque además comienzan a cargar con los efectos económicos que plantea la pandemia de coronavirus.