Miles de descendientes de italianos en Uruguay y de todo el mundo recibieron una nueva señal de esperanza luego de que la Corte Constitucional de Italia decidiera suspender el tratamiento de las causas vinculadas con la reforma que restringió el acceso a la ciudadanía por descendencia y planteara una consulta al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
La decisión no deja sin efecto la normativa vigente, pero abre la posibilidad de que el tribunal europeo determine si esas limitaciones son compatibles con el derecho comunitario.
Corte Constitucional de Italia
La medida tiene especial relevancia para nietos, bisnietos y otros descendientes que quedaron alcanzados por la denominada "Ley Tajani" (Ley 74/2025), que modificó el régimen de reconocimiento de la ciudadanía iure sanguinis. Si el TJUE concluye que algunos aspectos de la reforma vulneran el derecho de la Unión Europea, podrían revisarse las restricciones impuestas por la legislación italiana.
¿Qué resolvió la Corte Constitucional italiana?
Mediante la Ordenanza 147/2026, la Corte Constitucional resolvió no pronunciarse sobre la constitucionalidad del artículo 3-bis de la Ley 91/1992, incorporado por el Decreto-Ley 36/2025 y luego convertido en la Ley 74/2025. En cambio, decidió elevar una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que determine si esa norma es compatible con los principios del derecho europeo sobre ciudadanía y proporcionalidad.
La consulta surge en el marco de causas iniciadas ante los tribunales de Mantua y Campobasso, que cuestionaron la reforma impulsada por el gobierno italiano al considerar que podría afectar derechos protegidos por la normativa comunitaria. Hasta que el TJUE emita su decisión, el tratamiento de esos expedientes permanecerá suspendido.
"Ahora la Corte decidió no ratificar ese criterio y trasladar la definición a la Justicia europea, lo que abre una gran esperanza para quienes habían quedado afuera", señaló el diputado italiano por Sudamérica Franco Tirelli en diálogo con Cadena 3 Rosario.
¿Qué beneficio podría destrabarse para nietos y bisnietos que buscan la Ciudadanía italiana?
El principal impacto potencial recae sobre quienes quedaron excluidos por la reforma aprobada en 2025.
Hasta marzo de ese año, la ciudadanía italiana por descendencia podía transmitirse sin un límite generacional, siempre que no se hubiera interrumpido la cadena de transmisión. Con la entrada en vigor del Decreto-Ley 36/2025, el reconocimiento quedó restringido principalmente a quienes tengan un padre o un abuelo italiano, salvo algunas excepciones previstas por la ley.
Si el Tribunal de Justicia de la Unión Europea concluye que esas limitaciones son incompatibles con el derecho comunitario, podría abrirse la puerta para revisar la aplicación de la reforma en los casos que actualmente se encuentran judicializados. Especialistas en ciudadanía italiana consideran que ese escenario volvería a generar expectativas para numerosos bisnietos y otros descendientes que vieron frustradas sus posibilidades de obtener el reconocimiento de la ciudadanía.
La decisión de la Corte Constitucional no modifica por sí sola la legislación vigente ni habilita automáticamente nuevos trámites. La reforma continúa en vigor mientras se espera el pronunciamiento del tribunal europeo.
Ahora el Tribunal de Justicia de la Unión Europea deberá analizar las preguntas formuladas por la Corte Constitucional italiana y determinar si las restricciones introducidas por la reforma respetan los principios del derecho de la Unión.