¿Por qué los criminales nos fascinan?
El psiquiatra alemán Boris Bandelow publicó un libro en el que busca la clave del delito en el cerebro humano y sugiere por qué los criminales pueden llegar a tener cierta aura de seducción
El psiquiatra alemán Boris Bandelow publicó un libro en el que busca la clave del delito en el cerebro humano y sugiere por qué los criminales pueden llegar a tener cierta aura de seducción
Nos podemos imaginar a un hombrecito que inyecta con una pequeña jeringa una hormona llamada dopamina que genera sensaciones de felicidad cuando alcanza las células que busca", explica Bandelow el proceso bioquímico que conduce al sadismo
Los casos espectaculares solo son expresión de un fenómeno extendido en todo el mundo que nos muestra una y otra vez que hay ciertas partes del cerebro humano que todavía no han dado el salto a la civilización", escribe Bandelow