21 de febrero de 2012 21:52 hs

La Pedrera amaneció este martes tapada de basura y con decenas de jóvenes durmiendo en la calle pero no hubo incidentes. “Fue más lo que se dijo que lo que pasó”, reflexionó el intendente de Rocha, Artigas Barrios. Frente a las críticas de falta de previsión y organización municipal, el jefe comunal se defendió y dijo que “las cosas salieron bien” debido a la acción municipal. Aseguró que más allá del carnaval –que dura un día– el problema del balneario es el horario de los boliches y anunció que promoverá una norma para prohibir que pasen música luego de las 2 de la mañana. Con respecto al carnaval la comuna no tiene pensado qué hacer en el año 2013.

Las autoridades adjudicaron el caos del balneario a que el carnaval es un evento autoconvocado.
No es culpa de nadie que venga mucha gente, lo que decimos es que no podemos prohibirlo o suspenderlo porque no lo conovocamos nosotros. Para suspenderlo habría que poner un piquete militar en la entrada. Es mérito de quienes lo inventaron que haya resultado un movimiento importante. Si organizás una fiesta en tu casa y tenés lugar para 300 y llegan 800, arreglás y las atendés, pero cuando llega el número 801, tenés que decirle que no vengan más porque no lo vas a poder atender.

Pero la intendencia puede prever y establecer controles.
El control se hizo, por algo las cosas funcionaron bien, no funcionaron bien de casualidad. Se aplicó el mismo control de seguridad del año pasado.

Más noticias
¿Qué control se hizo?
Entre policías y personal municipal, Prefectura y Caminera debía haber 200 personas trabajando. El personal municipal controla el acceso y el tránsito. Trata de controlar a vendedores ambulantes –que siempre se escapan porque después que se arma la multitud ya no se puede actuar más sino se generan roces con la gente que está participando en la fiesta–. A partir de las 6 de la tarde hay que entrar caminando, sino se abarrotarían los dos accesos que hay –uno es la avenida principal y el otro se mantiene libre por si hay una emergencia–. Luego durante el desarrollo de la fiesta vigilan por si se produce alguna escaramuza.

Los vecinos aseguran que en 2010 le pidieron a la intendencia que interviniera para poner orden y que para este año solicitaron que se organizara fuera del balneario, del otro lado de la ruta 10 ¿Qué pasó con eso?
Pero la gente no va afuera de La Pedrera ¿Y vamos a impedir que la gente desfile por la avenida? Todas las cosas se pueden hacer pero hay que ver la factibilidad porque si la ejecución es en base a represión no es posible. Si esto fuese un espectáculo en el cual desfilan murgas o comparsas podríamos hacer una especie de sambódromo, pero acá la gente no va a mirar, va a participar.

Pero sin reprimir la intendencia puede tomar el control y decidir dónde hacerlo como sucede en otros departamentos.
Bueno tendríamos que poner una vigilancia tremenda. Pero son cosas que hay que estudiarlas muy bien. También se puede prohibir pero hay que ver si la prohibición es fácil de ejecutar. Son cosas que parecen fáciles de convocar pero cuando hablamos de un fenómeno como este autoconvocado no es fácil.

Los vecinos objetan también que la intendencia dice que es autoconvocado pero hace publicidad en los folletos sobre el carnaval para atraer turistas.
Claro que se pone porque cualquiera que viene tiene que conocer. Se menciona La Pedrera como lugar excepcional y todo el mundo sabe que está el carnaval y lo menciona pero ¿cómo vamos a hacer que la gente no venga? Seguramente si hacemos que la gente no venga los habitantes cuyos ingresos provienen del turismo, nos van a venir a reclamar por qué no vendemos La Pedrera. Hay gente de La Pedrera que no quiere que venga gente, pero no quiere que venga gente en todo el verano.

La gente no pide que se suspenda sino que se tercerice. Así lo indica una encuesta realizada entre pobladores que se dio a conocer...
El orden se pone. Lo que faltaría y es imposible hacer en un pueblo –distinto es si fuera en un estadio o en un sambódromo– es controlar el número de personas que participan porque no se puede poner un portero que diga se llenó, es un espacio público.

Pero basado en lo que ha pasado este año y el pasado, ¿está pensando en un cambio para el año próximo?
No sé. No se puede resolver en el aire y en caliente. Hay que analizarlo y ver todas las opiniones. El año pasado se comentó que la intendencia lo iba a prohibir y llegó una delegación representante de 100 comerciantes furiosos diciendo que los matábamos. Pero a mí me parece que el problema más grande de La Pedrera es el carnaval. Es una moda que ha venido, porque la gente piensa en hacer la noche en la calle principal de La Pedrera. Eso se puede solucionar.

¿Cómo se soluciona?
Imponiendo fuertes sanciones al comercio que después de las 2 de la mañana siga pasando música. Estuvimos todo el verano trabajando para lograr que pasen música hasta esa hora, son los mismos comerciantes que anoche decían que iban a cerrar a las 12 para cooperar y estuvieron todo el verano abiertos hasta las 8 de la mañana. Algunos cerraron, pero pocos. Los tres días anteriores tuvimos que ir a cerrarlos a las 9 de la mañana.

¿Entonces se va a legislar para multarlos?
Tenemos que legislar porque no los podemos multar. Eso es mucho peor porque el carnaval es un día y el que no quiere no va. Inclusive los habitantes pueden quedarse en su casa o ir a otro lado. En cambio, estuvimos desde el viernes luchando para que la movida no durara toda la noche. Eso de la movida nocturna estoy seguro que lo vamos a cambiar. Lo del carnaval no sé todavía.

Pero el carnaval lleva un montón de años y al parecer no hay una estrategia de la intendencia con respecto al evento.
Nació solo y creció solo. Hace cinco años no iba tanta gente.

Justamente si creció tanto ¿no debió prever la intendencia mayores medidas?
Bueno sí, es lo que tiene que ver como lo manejás pero el gran crecimiento se produjo el año pasado. Ese carácter espontáneo es lo que le da más valor.

Ahora lo que se hizo ayer de pedirle a la gente que no vaya ¿no perjudica la imagen desde el punto de vista turístico?
Son tremendos equilibrios. Unos piden que se achique el carnaval pero si pedimos que no vengan estamos perjudicando el turismo. Es mucho mejor que venga mucha gente y no como ocurría hace siete u ocho años cuando yo era diputado que venía la gente a plantearnos cómo traer más turistas. Se nos fue la mano, ahora viene demasiada gente.

Por eso se hace necesaria la intervención para ordenar a la multitud.
¿Cómo va a faltar intervención? Si no hubiera intervención no quedaba nada. Hay 15 mil personas metidas en una cuadrita, en un pueblo que tiene capacidad para 5.000 a reventar.

Entre los problemas de servicios que se generan, uno es la carencia de baños. ¿Quince para 25 mil no es muy poco?
No hubo 25 mil personas, eso es un disparate.

¿Cuántas hubo?
No sé porque no las contamos pero se ponen los baños químicos que se pueden poner porque las características de La Pedrera no permiten que se puedan poner en otros lugares. Si la barométrica no puede vaciarlos continuamente no sirve para nada. Se colocan en la explanada del club que es donde puede parar la barométrica al costado para vaciarlos permanentemente. Yo he visto eventos muy grandes y no hay 200 baños químicos tampoco.

Otro servicio que presentó problemas es el transporte porque los micros salían cada hora de La Paloma y no daban abasto.
Claro que no dan abasto es imposible. Si pusiéramos más ómnibus iría más gente. Quieren que vaya menos gente pero se quejan de que haya pocos ómnibus. Trato de actuar con responsabilidad. Estamos permanentemente preocupados, ahora milagros no hay. La felicidad completa es imposible.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos