“Todas las formas posibles para ingresar dinero lícito, también pueden ser utilizadas para ingresar dinero ilícito”, dijo a El Observador el especialista en riesgo y prevención de lavado de activos, Ricardo Sabella, quien fue consultado por la situación de Uruguay frente al lavado, luego de los informes realizados por el periodista argentino Jorge Lanata sobre el presunto lavado de dinero K, que tendría ramificaciones en Montevideo.
“Desde el trasiego de fondos desde un lado hacia otro de forma física, desde el depósito bancario de transferencias. Todo sirve, tanto para lo legal como lo ilegal. El tema es que descubrir que se trata de algo ilegal no es una tarea fácil, sobre todo por las estructuras que se utilizan para eso”, explicó.
Para el especialista, en Uruguay desde 2008 los controles han empezado a ser “fuertes”, con “bastantes controles” en el sistema financiero. “Pero, cada vez que hay un control bien implementado falta una persona o dos que se pongan de acuerdo para no cumplirlo, para evitarlo. Eso es así en todos lados”, comentó.
“El tema principal aquí es que evidentemente hay gente que gana el dinero ilícitamente y que de alguna manera tiene la fuerza política para hacer que esos controles sean evadidos”, dijo Sabella.
“El tema es en relación con el volumen y la ambición humana para evadir controles. Si vengo con US$ 16 millones y digo que te doy un millón, alguno va a decir que sí”, indicó.
Además, entienden que eso se da “fundamentalmente” porque “Uruguay está en una esquina en el medio de Brasil y Argentina, donde por una cuestión de proximidad se tienta más a generar un registro de todas las travesuras de los vecinos en Uruguay”.
“Falta concientización”
Sabella, quien es coordinador del curso de Certificación en Prevención de Lavado de Dinero de la Universidad Católica, considera que en Uruguay “se está haciendo mucho trabajo en control” y que en ese sentido “las cosas vienen bien”. “Pero siempre lo necesario no es lo suficiente. Yo creo que falta más concientización, sobre todo de que los operadores tomen conciencia de lo mal que este tipo de situaciones le hacen a todo el país”.
“Muchas veces por querer ganar dinero rápido o tener una oportunidad de generar una comisión rápida y suculenta, hace que se mire para otro lado cuando se realizan este tipo de operaciones”, comentó.
El especialista considera que el sector inmobiliario es el que menos controles tiene y hacia donde está orientado “el problema”. “Puede haber lugar a ciertos movimientos de fondos que no están bajo control. Eso se ve porque, ya lo dicen las autoridades, no hay tantos reportes de operaciones sospechosas que vengan del sector inmobiliario”.
Las S.A., el arma de lavado
“Pero también no hay que olvidar olvides que el arma por la cual que vienen a hacer este tipo de delitos son las sociedades”, agregó Sabella. “El problema fundamental que tenemos es que cuando uno desde Uruguay comercializa una sociedad no sabe para qué se va a usar. Esto es así en todo ámbito”, contó.
“Las armas sirven para hacer deporte, pero también para matar. Con las sociedades pasa lo mismo, sirven para producir, generar riqueza, valor agregado, pero también sirven para ocultar un poco todas las travesuras que vienen de los países vecinos”, indicó.
Como forma de controlar esas maniobras, Sabella entiende que una “obligación” que se debería generar es “saber bien a quién se le va a vender esa sociedad y cuál es el objetivo”.
“Y a partir de ahí generar en esa primera instancia un control preliminar que después se va a profundizar si es que el dinero de esa sociedad pasa por actividades financieras”, señaló.
“Olfato” con Argentina y Brasil
Sabella considera que alguien que está en el ámbito financiero tiene “el olfato” para identificar posibles maniobras dudosas. “Eso es lo que hay que poner en práctica y agudizar para detectar este tipo de sociedades”, señaló.
“Tanto en Argentina como Brasil sabemos que se da una generación de corrupción, sabemos que pasa, y hay que mirar con mucha lupa todas las operaciones que vengan desde ahí y tratar de identificar realmente que el origen de los fondos que estén involucrados en esas operaciones no sea ilegal. Hay que hilar con mucha lupa todas las operaciones que vengan de ahí”, destacó.