Opinión > ANÁLISIS / O. BOTTINELLI

Ah! Les sondages! Les indécis!

No se pueden comparar datos de encuestas obtenidos por métodos diferentes

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19 de agosto de 2018 a las 05:00

Con el título Ah! Les sondages, la socióloga francocanadiense Claire Durand publica sus artículos sobre los problemas metodológicos de las encuestas. Uno de los temas clave que aborda es precisamente el de los llamados indecisos: qué son, cuántos son, qué representan, cómo se distribuyen a posteriori.

Antes que nada, conviene ver los porcentajes acumulados de todas las opciones residuales de las tres instituciones de encuestas científicas con un cuarto de siglo de trayectoria en el país, en las mediciones de 2018. Para el Instituto Factum los números son 13% y 12%. Para Equipos Consultores son 23%, 25% y 25%. Para Cifra los datos son 40% y 35%; pero en la última medición presenta una segunda batería de datos, con un cambio metodológico, y el número baja al 17%. Surgen pues cuatro niveles de "indecisos": 12-13%, 17%, 23-25% y 35-40% ¿Qué es esto? ¿Por qué esas diferencias?

La demoscopía es el estudio de las opiniones, aficiones y comportamiento humanos mediante sondeos de opinión. Existe la demoscopía pero no hay ningún aparato llamado demóscopo que se introduzca en una multitud y permita leer el resultado. Los datos, más precisamente las estimaciones, surgen a través de la técnica cuantitativa, las encuestas (o sondeos), que consisten en principio en seleccionar individuos de una población determinada mediante una muestra y un método de selección; a esos individuos contactarlos en forma personal, telefónica u on line (por autoadministración); hacerles un conjunto de preguntas (cuestionario), cuyas respuestas se recogen por un método determinado; luego esos datos se procesan, se ponderan y se analizan. Es una investigación científica, que conlleva por un lado muchos pasos y por el otro muchas definiciones teóricas. Esos datos no arrojan un número único, sino un número central dentro de un rango (el más o el menos en el margen de error estadístico), y ese rango será más ancho o más angosto según el nivel de confianza elegido en el análisis (1 sigma, 2 sigmas u otros).

A los efectos del tema que se aborda, lo relevante son las preguntas (el cuestionario), la forma de recolección de las respuestas y la categorización de esas respuestas. Todas las metodologías son válidas, y el uso de una u otra son opciones de carácter científico-técnico. El problema no está allí, sino en la forma en que esos datos son leídos por los actores, presentados en los medios, tomados, comentados y comparados. Porque en puridad no se pueden comparar datos obtenidos por métodos diferentes (al menos sin formular muchas advertencias).

En cuanto a las preguntas hay dos formulaciones diferentes. El Instituto Factum desde 1991 desarrolla la pregunta principal como "Imagine que haya elecciones de presidente y parlamento el próximo domingo ¿a qué partido político votaría?". Es decir, pone en la cabeza de la gente un imaginario de elecciones presentes e interroga sobre cómo piensa que actuaría en caso de que ese imaginario existiese. Cifra utiliza una formulación conceptualmente similar, algo más sucinta: ""Si el próximo domingo hubiera elecciones nacionales, ¿a cuál partido votaría?".

En cambio, Equipos Consultores pregunta "Como Ud. sabe, en el año 2019 habrá elecciones nacionales, para elegir presidente y parlamentarios. Si las elecciones fueran hoy, ¿Ud. ya tiene decidido a quién votaría?" Esa formulación es muy diferente. Primero porque el escenario inicial que pone en la cabeza del encuestado son las elecciones del próximo año (escenario real), pero la pregunta continúa con un cambio de vector y se dirige a la hipótesis del voto en la actualidad; con ello, cualquier intérprete puede dudar si el encuestado al responder tiene la cabeza puesta en las elecciones del año que viene o en el imaginario de elecciones hoy; probablemente unos piensen en el 2019 y otros en el imaginario actual. Lo segundo diferente es que planteado el imaginario de elecciones hoy, no se pregunta una predisposición sino una decisión: "si las elecciones fueran hoy... tiene decidido ..." Por tanto, la posibilidad de respuesta positiva se reduce, pues lo que se pide es el resultado de algo decidido sobre un escenario imaginario.

Pero además hay una segunda diferencia, tanto o más sustantiva que la anterior. El Instituto Factum completa la formulación de la pregunta con la mención (con rotación aleatoria) del nombre de cada uno de los partidos hoy habilitados. Cifra y Equipos Consultores, en cambio, no mencionan la nómina de partidos, recogen una respuesta abierta, espontánea. La teoría metodológica es consistente en señalar que la forma abierta o espontánea recoge menos respuestas que la mención o recordación de las opciones existentes. Ello lo comprueba últimamente Cifra, cuando presenta los datos con las dos metodologías. Así, cuando la pregunta es abierta, el total de opciones residuales ("indecisos" y demás) es del 35%; cuando en forma de repregunta se indican las opciones de voto, ese porcentaje baja del 35% al 17%.

Entonces, cabe repetir, todas las metodologías son científicamente válidas, lo que importa es relacionar cada presentación de resultados con la metodología correspondiente y no comparar lo no comparable. No es lo mismo preguntar sobre un imaginario de elecciones hoy, que poner en la cabeza del encuestado las elecciones del año que viene; preguntar un condicional sobre el imaginario, que preguntar si tiene una decisión; mencionar a todos los partidos que dejar la respuesta en forma espontánea.

Esto es sumamente importante. Es muy probable que la enorme diferencia de porcentajes sobre los llamados "indecisos" entre las encuestadoras sea más una diferencia de metodología de relevamiento que de otro tipo.

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