Durante muchos años pensé que este concepto estaba relacionado exclusivamente al mundo financiero. Para quienes no lo conocen, el concepto de apalancamiento financiero está vinculado a la posibilidad de recurrir a dinero de terceros para financiar nuestros proyectos. De esta manera, no arriesgamos nuestro capital y el proyecto de alguna manera se “apalanca” con el aporte de otros.
Sin duda que analizando muchos emprendimientos a nivel mundial nos encontramos frecuentemente con este tipo de apalancamiento. Sin embargo, en nuestras latitudes, la realidad es otra. Si bien el crecimiento del apoyo a emprendedores es exponencial si miramos la última década, también es cierto que el apalancamiento financiero no es la principal modalidad por la que los emprendimientos uruguayos suelen crecer. En esta columna vamos a compartir algunas otras formas de apalancamiento a la que solemos recurrir, aunque no nos demos cuenta.
Podemos apalancarnos de múltiples maneras. En los hechos, estudiar es una manera de apalancarnos ya que recibimos conocimiento de manera estructurada, mecanismo que genera notorios atajos frente a la ausencia de ello. Cuando trabajamos en equipo también estamos potenciando nuestro emprendimiento, no sólo sí el equipo está orientado a las mismas tareas sino, y mucho más, sí podemos generar verdadera sinergia entre los integrantes del mismo. Cuando conseguimos un distribuidor o socio de negocios fuerte, estamos apalancándonos utilizando su canal para promover nuestros productos. A su vez, sí yo tengo perfil técnico y mi socio perfil comercial, hay un mutuo apalancamiento que potenciará mi proyecto. Podemos apalancarnos también sabiendo tercerizar aquellas actividades que no son centrales en nuestro emprendimiento. En nuestra consultora tenemos un equipo de personas destinada a la actividad comercial, pero justamente muchos de nuestros clientes tecnológicos recurren a nosotros para tercerizar esa actividad que no es el corazón de su negocio. Cuando encontramos mentores en nuestro camino estamos obteniendo un atajo en nuestro proceso de aprendizaje empresarial que de otras maneras sería mucho más engorroso obtener.
De lo que se trata, en la construcción de nuestro camino, es pensar siempre haciendo foco en el aporte “de otros” a nuestro negocio, y siempre tratando de evaluar el costo/beneficio de tal apalancamiento.
Nos vemos en la próxima.
* Director ejecutivo de Balseiro Marketing