La dirección del Hospital de Durazno deberá informar claramente las causas de muerte de una mujer que falleció dos días después de dar a luz a su segunda hija, según dijo a El Observador, la gerenta general de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), Alicia Ferreira.
La familia denunció irregularidades en el tratamiento que recibió la paciente y afirmó que no se les informó al respecto.
Además, ASSE inició una investigación para saber si existieron responsabilidades en la muerte de Verónica Silva, de 27 años. La paciente sufría hipertensión por lo que se le programó una cesárea para el miércoles 17.
Debido a que tenía la presión alta, los médicos decidieron dejarla internada 48 horas. A pesar de tener 15,8 de presión y sentirse mareada, según su esposo, el médico de sala le dio el alta el viernes alrededor de las 14 horas porque dos embarazadas más debían internarse y no había camas disponibles, según declaró a la radio local Alternativa FM.
El esposo de la mujer Ariel Echandía, explicó a El Observador que todo estuvo bien hasta el sábado a la noche.
Cuando Silva se acostó, empezó con picazón en la garganta y falta de aire. El hospital no tiene ambulancia para emergencias por lo que la familia debió tramitar el traslado. Llamaron un taxi pero no estaban disponibles.
El padre de la paciente, José Silva, llamó a la Seccional 1º y solicitó a los efectivos que la llevaran a emergencia.
Si bien los policías dijeron que no podían proceder, finalmente accedieron a trasladarla. Con la ayuda de una policía femenina que la asistió en el camino, abrieron las ventanas de la camioneta para que la mujer tomara aire, aunque no fue suficiente.
“Iba pasada de nervios porque le faltaba el aire”, relató el esposo, un trabajador rural que ahora tiene a sus dos hijos a cargo: un varón de cinco años y la bebé de seis días.
Al llegar, la mujer “pedía a gritos” que le pusieran oxígeno, pero la doctora y la enfermera prefirieron cumplir con los protocolos, y consultar si fumaba, tomarle la presión y la fiebre, y unos 15 minutos después, le conectaron finalmente el oxígeno, relató Echandía.
“Usted déjenos trabajar tranquilos, siéntese ahí y espere”, le ordenó la médica al esposo, quien aguardaba con la bebé en brazos.
Dieron varias vueltas, llamaron dos veces a una doctora de guardia y solicitaron apoyo porque la situación de la joven se agravaba.
A pesar de esto, la especialista dijo que no podía ir, sin dar explicación de los motivos, según escuchó el hombre.
“Vinieron dos enfermeras y me felicitaron por la hija hermosa que tenía, me dijeron que si precisaba pañales o leche pidiera al hospital de niños”, prosiguió el esposo. Pero a las dos horas de haber llegado, la doctora le comunicó que la joven había fallecido y que lamentaban no haber podido hacer lo suficiente para salvarla.
En primera instancia, le dijeron al esposo que había fallecido por un preinfarto y luego por asfixia debido a un coágulo de sangre. La familia no sabe cuál fue la causa de la muerte.
De todos modos, el esposo no autorizó que le realizaran la autopsia. Echandía se negó para que “no la judearan más, pobre”.
Por su parte, el padre de Silva solicitará hoy los nombres y apellidos de todos los funcionarios que atendieron a su hija. Maneja la posibilidad de demandar al hospital.
“A mi yerno lo apartaron. Como él no entiende mucho, lo hicieron a un costado y no se preocuparon mucho por rehabilitarla”, agregó.
En tanto, comentó que solicitará la historia clínica de su hija para conocer las causas del fallecimiento.
“Sé que la vida no me la van a devolver pero voy a requerir justicia”, explicó.
No pasó nada
“Acá no ha pasado nada, y las investigaciones que se tengan que hacer, se harán a nivel de ASSE”, dijo a El Observador el director del hospital, Raúl Guirreta, tras ser consultado sobre este caso y sobre traslados que debieron hacerse la semana pasada al hospital de Florida, por falta de ginecólogos.
Por su parte, la gerenta general de ASSE, Ferreira, dijo que se le solicitó al director que se comunique a la familia sobre la situación de la paciente, porque “aparentemente” no hubo un contacto adecuado.
A su vez, se hará una investigación administrativa en la Comisión de Seguridad del Paciente, para determinar si hubo errores o responsabilidades.
Como consignara la radio local, el 18 de abril fueron trasladadas cuatro mujeres a Florida, dos en ambulancia y dos en remise. Guirreta explicó que “esos traslados son habituales de ASSE”.
Además, el 28 de marzo una embarazada de 16 años que sufría eclampsia, fue derivada a la mutualista Camedur, debido a la falta de lugar en el CTI. La joven debió esperar varias horas para ser trasladada y su bebé falleció a horas de haber nacido.