El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, reiteró este miércoles que la actividad económica se mantendrá débil a corto plazo en Estados Unidos y que está dispuesto a reducir las tasas de interés, pese al riesgo creciente de mayor inflación.
La Fed había reducido en medio punto porcentual sus previsiones de crecimiento en esa reunión, para llevarlo a una banda de 1,3% a 2% este año.
Estos comentarios fueron interpretados en general por los mercados como la promesa de una nueva reducción de la tasa directriz -que hoy está fijada en el 3%- en la próxima reunión de la Fed, el 28 de marzo.
"Existen también riesgos de que la inflación aumente, principalmente si los precios de la energía y de la alimentación no bajan o si las empresas repercuten más que lo previsto el alza de los precios de las materias primas o de la debilidad del dólar sobre los clientes", estimó.
La Fed subió a finales de enero sus previsiones de inflación a un margen de entre 2,1 y 2,4% para la general de este año y de entre 2 y 2,2% para el índice de base (que excluye la alimentación y la energía).
(AFP)