La ola de violencia en Salvador de Bahía iniciada una semana atrás, tras una huelga policial en reclamo de aumentos salariales, comenzó a afectar al turismo de uno de los principales destinos de Brasil, a sólo 10 días del Carnaval. Desde el 31 de enero y hasta ayer, se produjeron 115 muertes violentas, más del doble que el promedio habitual en uno de los estados con más alta tasa de criminalidad de Brasil.
Mientras las autoridades negocian una salida al conflicto con los policías en huelga, la ciudad es patrullada por casi 3.200 soldados que fueron enviados para contener la violencia, en una de las mayores militarizaciones de la historia de Brasil.
Por el momento en Uruguay no se han cancelado viajes con destino a Bahía. "Uruguayos viajan a Bahía pese a caos por huelga policial".
Más allá de las muertes y saqueos a comercios, las autoridades temen el impacto en el turismo ante la proximidad del carnaval pero, también, a futuro, en la imagen de la ciudad como destino, que además es sede del Mundial de fútbol en 2014. Para llevar tranquilidad, el propio gobernador de Bahía, Jaques Wagner, aseguró que un acuerdo está próximo y que la población y los turistas podrán disfrutar del Carnaval en paz.
Pero ahora se teme que los disturbios se extiendan a otros estados, como Río de Janeiro, donde mañana policías realizan una asamblea en la que podrían resolver una huelga para presionar por una suba salarial.