"Frente a la competencia global que se intensifica, Europa debe ser capaz de reformar su economía y su modelo social de un modo tal de hacerlos compatibles con nuestro compromiso de solidaridad y cohesión", dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, al referirse al plan.
Otros puntos de la propuesta son el apoyo al conocimiento y la innovación; la reforma de la política de ayudas públicas; la mejora y simplificación de la reglamentación para las empresas; y la conclusión de un "acuerdo ambicioso" ante la OMC en el marco del ciclo de Doha.
Al presentar estas ocho medidas de "alto valor agregado", el vicepresidente de la Comisión Europea, Gunter Verheugen, dejó en claro que "la Unión Europea reposa sobre una economía de mercado", por lo que "ni el proteccionismo ni el dirigismo estatal" son los que le permitirán afrontar la competencia internacional y mantener su nivel de vida.
Todo lo contrario", dijo. "Sólo una población móvil y bien formada podrá afrontar estos cambios", agregó.