La caminata es la actividad humana por excelencia. El cuerpo del ser humano está hecho para la marcha, ya que es una actividad que resulta de cualquier ejercicio sin la necesidad de hacer un deporte específico, según explicó la médica deportóloga Cecilia Del Campo.
El también llamado footing es un deporte que puede realizarse tanto individualmente como acompañado en distintos espacios abiertos, una serie de posibilidades que potencian su práctica en esta temporada soleada de vacaciones. Además, no se precisa de un programa médico para comenzar a practicarlo, si se tienen en cuenta ciertas consideraciones.
El verano trae consigo muchas formas de estimular el ejercicio, sin tener en cuenta la temperatura. Uruguay cuenta con muchos espacios naturales que pueden ser utilizados para realizar ejercicio. Las áreas verdes y ramblas son algunas de las resaltadas por Del Campo, las cuales en el país se encuentran en abundancia. “Además es una época en la que hay mucha gente caminando y eso contagia”, explicó la especialista.
Para que el caminar sea una buena experiencia, se deben evitar los espacios con pozos, perros, muchos autos o que no tengan veredas.
En cuanto al clima, se debe tener especial cuidado con la radiación ultravioleta. Del Campo recomendó no salir al mediodía, sino a la mañana o a la tarde.
Para quiénes
Los impedimentos médicos para salir a caminar (a menos que se tenga una condición motora) son muy pocos, si se realiza de forma leve. La deportóloga explicó que solamente se debe consultar a un médico antes de comenzar un programa de caminatas cuando se tiene una enfermedad diagnosticada o si se presentan dos o más factores de riesgo, por ejemplo, predisposiciones a presentar alguna enfermedad, como la obesidad o comer con mucha sal.
Para medir la intensidad del ejercicio, uno puede hablar o cantar mientras camina. Si resulta difícil hacerlo, es que la intensidad es moderada o alta. Si puede hacerse fácilmente, es que la intensidad es leve.
Listos... ¡fuera!
Es cierto que lo que cuesta muchas veces es comenzar. Según Del Campo, para superar esta barrera se puede empezar por caminatas de diez o quince minutos con intensidad leve, tres veces por semana. A medida que el cuerpo se acostumbra al ejercicio, se pueden agregar días a la semana o minutos gradualmente. Por ejemplo, pasar a caminar cuatro veces por semana en sesiones de quince minutos, o tres veces a la semana por veinte minutos. “Lo último que se debe aumentar es la intensidad”, agregó la especialista.
En cuanto a la preparación física, en caso de realizar el ejercicio de manera leve, no es necesario ningún calentamiento previo. Sin embargo, quienes realizan 30 minutos o más de caminata deben hacer un estiramiento previo para “preparar el cuerpo”.
Si solo caminar deja sabor a poco, es buena idea aprovechar como complemento deportivo los aparatos de gimnasia que se encuentran en algunas áreas públicas, como plazas o explanadas. Para finalizar el ejercicio físico, siempre hay que realizar estiramientos de forma adecuada (ver recuadro).
Si bien el resultado inmediato de esta simple actividad innata es la sensación de bienestar, a largo plazo puede prevenir diabetes, hipertensión, artrosis, enfermedades cardiovasculares y hasta cánceres, entre otros beneficios. Solo es cuestión de dar el primer paso y empezar.