En 2010, decenas de países se reunieron en Estocolmo para hablar y discutir acerca del mercurio. Era la primera vez que se dedicaba un evento de este tipo a un único elemento contaminante, pero ya en ese entonces la evidencia científica que confirma sus efectos perjudiciales, tanto para la salud como para el medio ambiente, era suficiente: había que hacer algo. Así, las naciones emprendieron un camino de negociaciones, acuerdos y discrepancias al respecto del mercurio, que hoy llega a su fin.
Consenso, la "regla de oro" contra el mercurio
Hoy comienza la quinta y última sesión del Comité Intergubernamental de Negociaciones sobre este elemento contaminante, donde los países buscarán llegar a un acuerdo definitivo, bajo el mandato de Uruguay