El presidente Yamandú Orsi pretende hacerse presente en Paysandú en los próximos días para bajarle el martillo al proyecto de HIF en el departamento. También se espera para la ocasión la visita de César Norton, el CEO de la compañía chilena, según informaron fuentes políticas a El Observador.
Con la relocalización de la planta ya acordada, ahora el Poder Ejecutivo y la empresa se aprestan a firmar un acuerdo de inversión en que se establecerán los detalles más críticos de la operativa: el precio de la energía de UTE, el precio al que la estatal le compraría la energía a HIF en caso de excedente, la logística hacia el puerto de Montevideo con el ferrocarril, el canon ferroviario, y otros aspectos en juego.
La ubicación original propuesta por la empresa desde el pasado gobierno encendió un frente con la provincia de Entre Ríos y la municipalidad de Colón, cuyas autoridades –respaldadas por el canciller Pablo Quirno – le pidieron a Orsi la relocalización. Los dos padrones recategorizados por la Intendencia de Paysandú a comienzos del 2025 quedaban cerca de las Islas del Queguay y casi enfrente a las playas de Colón en la otra orilla del río Uruguay, por lo que los argentinos arremetían contra la “contaminación visual” de las chimeneas a ser erigidas.
A partir de una propuesta de un edil del MPP en Paysandú, el gobierno uruguayo comenzó a trabajar sobre la base de un predio contiguo a la planta de pórtland de Ancap en el departamento. Se trata del padrón 4959 en Nuevo Paysandú, que queda al lado de las instalaciones de Alur, tiene unas 48 hectáreas sin construcciones y que su suelo ya está categorizado como “zona suburbana industrial”, por lo que no exige repetir el proceso de recategorización.
Si bien HIF ya había obtenido la Viabilidad Ambiental de Localización (VAL) y solicitado la Autorización Ambiental Previa ante el Ministerio de Ambiente, ahora accedió a rediagramar sus módulos sobre Nuevo Paysandú.
Tanto el intendente Nicolás Olivera como el gobierno han defendido las posibles “ventajas logísticas” que la ubicación alternativa ofrecería, como por ejemplo evitar la construcción de tres ductos de casi nueve kilómetros entre las plantas de HIF y Alur, librarse de la necesidad de talar monte nativo y el aprovechamiento de la cercanía con la cabecera del ferrocarril, con la ruta y con la ciudad de Paysandú.
Sobre el precio de la energía, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, recordó en diálogo con el streaming de El Observador que la empresa había pedido que fuera de US$ 40 por megavatio hora y aseguró que en el acuerdo con el gobierno, que todavía no fue anunciado oficialmente, hoy está en "cuarenta y pico" o en el "entorno" a los US$ 45. Pero Olivera prefirió que sea el gobierno quien "diga el precio".
¿Qué falta entonces para concretar la inversión? "Falta la letra fina, la letra chica, ponerlo en un papel y que el gobierno firme con la empresa y la empresa lo que tiene que hacer es cumplir con los estándares ambientales y hacer su cierre financiero. Salir a cerrar económicamente el proyecto. Vienen bien", respondió Olivera.
“Comunicación” en “las próximas semanas”
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, sostuvo la semana pasada en Diputados que “seguramente en los próximos quince días haya información y novedades” con el tema, al que definió como “un compromiso de inversión a partir de las cosas que se avanzó en el gobierno anterior y que este gobierno siguió avanzando”.
“Considero que todas las cosas que el gobierno entendió que eran de su incumbencia –localización, costo de la energía– están resueltas, y eso es lo que va a ser comunicado en las próximas semanas”, afirmó Oddone. “De lo que se trata ahora es de que el proyecto ingrese en la fase de maduración para la obtención de recursos, la búsqueda de financiamiento, para lo cual va a ser clave el off-taker, o sea la demanda y, por otro lado, las formas de transporte de esto”, concluyó.
En abril, en entrevista con El Observador, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez Sánchez advirtió sobre el “enlentecimiento” del “camino del hidrógeno verde” tras un “gran auge mundial con la guerra de Ucrania”.
“Los europeos ponían todos esos fondos en energías verdes porque tenían energía barata rusa; cuando eso se acotó, los fondos no estuvieron dispuestos. Si logramos concretar esta inversión de hidrógeno verde, como otras que hay en Uruguay, bienvenido sea”, sentenció, poniendo en palabras una inquietud que también mantienen en el Poder Ejecutivo para que se concrete la inversión millonaria: que HIF consiga efectivamente el financiamiento y que entren en funcionamiento sus contratos con compradores como Porsche.
Un memorándum de entendimiento (MOU) firmado en diciembre pasado proyecta una inversión total de US$ 5.385 millones una vez que la iniciativa esté plenamente operativa. De ese total, US$ 2.881 millones serían para la construcción de las plantas; otros US$ 1.277 millones para “una planta de energía solar de 1.162 MWp y un parque eólico de 1.137 MW”; y los restantes US$ 1.226 millones para “inversiones adicionales” como tratamientos de efluentes, disposición de agua y desarrollo de la infraestructura.
El texto ya establecía que a partir del 2029 comenzarían las exportaciones “por un valor medio anual de US$ 253 millones en el primer módulo y US$ 1.012 millones una vez que los cuatro módulos se encuentren operando”, con Asia y Europa como “los principales destinos”.