Opinión > COLUMNA/EDUARDO ESPINA

Criminal cinematográfico

¿Estuvo James Bulger, asesinado días atrás, viviendo en Uruguay?

Tiempo de lectura: -'

17 de noviembre de 2018 a las 05:04

Durante su época dorada como criminal, James “Whitey” Bulger (1929-2018) tuvo un poder extraordinario. Llegó a controlar el sur de la ciudad de Boston. Hasta la policía cuando entraba a su coto le temía. Lo apodaban “el terror de Nueva Inglaterra”.  En su barrio dijeron que en una época fue una especie de Robin Hood, que ayudaba a los más necesitados, lo cual resultó ser una falsa representación de la realidad. En verdad, fue un criminal de lo peor. Un agente del FBI dijo que nunca conoció un criminal con más sangre fría que Bulger.

Durante varios años fue el número dos en la lista de los más buscados del FBI detrás de Osama Bin Laden. En cada una de sus intervenciones sangrientas el legendario criminal demostraba una inédita ferocidad. Aunque llegó a tener varios sicarios a su mando, a los enemigos prefería matarlos por su propia mano, porque disfrutaba. Se calcula que mató a más de 100 personas, pero solo pudieron encontrarlo culpable del homicidio de 11. A sus víctimas las asesinaba a cuchillazos, balazos o, si las odiaba mucho, las estrangulaba. Era su especialidad con las mujeres, sobre todo aquellas que tenían alguna relación con sus enemigos.


En las primeras horas del pasado martes 30 de octubre lo encontraron muerto en la cárcel donde cumplía una condena de cadena perpetua. Lo asesinaron a fierrazos. Los guardias encontraron su cadáver en un patio. Con un trozo de hierro envuelto en una media le destrozaron la cabeza. Le pegaron tanto, que los guardias no pudieron saber inmediatamente cuál era el rostro y cuál el cráneo. A un costado, encontraron tirada la lengua del occiso. Se la habían cortado. Lo mataron como parte de una venganza típica del mundo del hampa. Bulger era considerado una “rata”, un “soplón”, por haberle pasado información al FBI a cambio de protección en 1975. También lo ejecutaron por haber matado mujeres, crimen que en el mundo de la mafia se paga con la vida. Bulger fue cabecilla de una de las principales facciones de la mafia de Boston, y por un tiempo también fungió como informante del FBI, pasándole datos sobre otros mafiosos, para así poder controlar todas las actividades ilegales en su ciudad. Murió en su ley. Su asesino no se llamó silla eléctrica, inyección letal ni vejez, sino Fotios “Freddy” Geas, un asesino de 51 años de edad que cumple cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Con los soplones no hay piedad. Bulger tenía un problema inoperable en la cadera, y por eso se movilizaba en silla de ruedas. Por lo tanto, le resultó imposible realizar cualquier intento de defensa propia. 


Durante un tiempo, Burger le pasó información en forma regular al FBI para deshacerse de sus rivales, por lo que tarde o temprano la iba a pagar. En su caso, fue tarde. Tenía 89 años de edad. Bulger no tomaba alcohol ni se drogaba, y se cuidaba mucho en las comidas. Hasta el momento de ser atrapado estuvo en excelentes condiciones físicas, pues corría varios kilómetros por día. En las fotos parecía tener 20 años menos. Vivió sus años de fuga en compañía de Catherine Greig, más joven que él. Lo que ahora falta saber es por qué lo enviaron a cumplir su condena en una cárcel de máxima seguridad, rodeado de criminales terribles, sabiendo que eso era prácticamente una sentencia a muerte. Era con seguridad lo que todos, buenos y malos, querían: sacarse de encima al más odiado de todos. Sus años de criminalidad inspiraron unos cuantos filmes. También sobre sus últimos días podrían hacerse otros varios. Tuvo una vida y muerte de película.


Al enterarse por un amigo que era agente del FBI, que la policía estaba a punto de atraparlo, Bulger desapareció en diciembre de 1994. Se calcula que al momento de fugarse su capital era de unos US$ 30 millones. Estuvo fugitivo por 16 años, al parecer viajando por 19 países. La última vez que se le vio antes de ser atrapado fue en Londres, en 2002. Luego el FBI lo buscó en Italia, y en Uruguay. En 2005 la agencia federal de investigaciones estadounidenses recibió información de que Bulger podría estar en nuestro país en compañía de Greig. En ese entonces se dijo que Bulger y Greig podrían estar en una playa, pues los dos eran amantes del mar. Sin embargo, los atraparon donde menos esperaban encontrarlos: en Santa Monica, California, el 22 de junio de 2011. Bulger fue capturado por obra de una detallada operación policial. En primera instancia quienes lo atraparon dijeron que ningún civil les proporcionó información.  


No obstante, tiempo después se supo que una ex Miss Islandia, Anna Bjornsdottir, fue la que brindó información sobre el paradero del peligroso mafioso, habiéndose hecho acreedora a los US$ 2 millones de recompensa ofrecidos por la captura. Bjornsdottir entabló amistad de vecinas con Greig, y cuando conoció a Bulger creyó que era un jubilado que vivía modestamente con su pensión. Un día vio una foto del criminal en un noticiero y ahí llamó a la policía. Desde 1998 Bulger vivía en el apartamento donde fue atrapado, sin que ninguno de sus vecinos sospechara que se trataba de un criminal. Catherine Greig cumple una condena de ocho años por haber ayudado a su compañero a fugar. Tras oír el veredicto, dijo que no se arrepentía de nada y que seguía enamorada del criminal, pues con este vivió los mejores años de su vida.


Una vez que los crímenes de Bulger ganaron notoriedad, su imagen se convirtió en leyenda de la cultura popular, siendo motivo de películas, series televisivas, documentales y libros. Criminales de su calibre, con varias vidas, no aparecen todos los días, por lo que sus peripecias inspiraron a la imaginación. Las sangrientas consecuencias que dejaban sus acciones superaban los niveles de realidad acostumbrada. Hay momentos en que la realidad quiere ser más increíble que la ficción, y personajes de la calaña de Bulger ayudan a lograrlo. En televisión, Bulger se convirtió en personaje mítico, siendo el criminal que mayor cantidad de veces apareció (14 en total) en el programa de televisión America’s Most Wanted, que emitía la cadena Fox y en el que se presentaba la historia de los criminales más buscados en EEUU. 


En cine, Bulger alcanzó fama y reconocimiento internacional por la interpretación que de él hizo Johnny Depp –por cierto, uno de los mejores trabajos del actor– en la película Black Mass (Pacto Criminal, 2015). Bulger había inspirado antes la creación de los personajes cinematográficos Frank Costello, que Jack Nicholson interpretó en la película de Martin Scorsese, The Departed (Los infiltrados, 2006), y Patrick Sullivan, caracterizado por James Wood en la primera temporada de la serie de televisión Ray Donovan (2013). Entre los libros escritos sobre Bulger destaca Black Mass: The True Story of an Unholy Alliance Between the FBI and the Irish Mob (2001), escrito por Dick Lehr y Gerard O’Neill, que es una lección de periodismo investigativo. James Bulger fue un violento megalómano, que nunca imaginó el impacto con posteridad que llegaría a tener en la cultura popular. 
 

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...