El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva quedó bajo sospecha de haber influido para asegurar a un consorcio liderado por capitales extranjeros la compra de la aerolínea brasileña Varig y su filial de carga.
Rousseff demandaba no aplicar al pie de la letra la norma que prohíbe a extranjeros tener más de 20% de las acciones de una compañía aérea, declaró el miércoles la ex directora de Anac, Denise Abreu, al diario O Estado de Sao Paulo.
Abreu renunció en octubre pasado en medio de una crisis del sistema aeronáutico brasileña que derribó a todos los directores de esa agencia.
El fondo Matlin Patterson se asoció a tres inversores brasileños, formó el consorcio Volo y en enero de 2006 compró por 48 millones de dólares la empresa VarigLog, filial de cargas de Varig.
Según Abreu, la negociación con Gol fue facilitada por el abogado Roberto Teixeira, un amigo íntimo de Lula que, según la prensa, ha estado bajo sospecha de tráfico de influencias.
"Si me preguntan si el negocio hubiera sido aprobado sin su intervención, no sé responder. Sólo sé que Teixeira fue decisivo en el proceso", dijo.
Las declaraciones de Abreu movilizaron a un juez de Sao Paulo quien pidió a la Fiscalía que emprenda una investigación sobre el caso.
Una comisión del Congreso, por su parte, resolvió interrogar la semana próxima a Abreu y a otros integrantes de la Anac para que rindan explicaciones.
(AFP)