6 de marzo de 2013 19:29 hs

“Un tibio avance” es lo que constituye, según Marcelo Sosa, el proyecto de regionalización que el directorio de ASSE aprobó ayer. El director blanco votó por la afirmativa porque “es mejor que nada”, pero advirtió varias fallas que el resto del directorio prometió tener en cuenta más adelante.

Sosa argumentó, entre otras cosas, que el proyecto no otorga autonomía financiera a las cuatro regiones en las que ASSE planea dividir el país para mejorar su gestión. El representante de la oposición entiende que en un proyecto de descentralización serio no alcanza con que los gobiernos puedan “adquirir mobiliario y equipamiento de mediano y bajo porte”, como establece el que se aprobó. “Se descentralizan algunas decisiones, pero no es lo mismo que tener un presupuesto. No es lo mismo ser un órgano con presupuesto propio que tener caja chica”, dijo Sosa a El Observador.

El jerarca también criticó que el proyecto no incluye un “marco regulatorio” para los gobiernos regionales. Cada gobierno estará compuesto por un director y por los titulares de todas las unidades ejecutoras (hospitales y centros de salud) comprendidas en la región. Sosa sostiene que la definición de qué función tendrá el gobierno regional en contraposición al directorio de ASSE es “muy vaga”, lo cual facilita la “superposición de competencias”.

Más noticias
A su vez, no se establece una organización administrativa interna que especifique cómo funcionará la región: cómo se tomarán las decisiones, qué pasará si no se reúne el voto de la mayoría, qué sucederá si uno de los integrantes del directorio falta a la reunión, entre otras cosas.

Sosa también cuestionó que el nombramiento de los directores regionales haya sido previo a la aprobación del proyecto, y que no sean cargos concursados ni personas que residan en la región que dirigirán. Las personas que el directorio nombró para asumir esos cargos son previos funcionarios de ASSE que dejarán sus tareas para asumir estas otras.

Alicia Ferreira, gerenta general de ASSE y autora del plan, dijo días atrás a El Observador que uno de los principales cambios es que los cargos vacantes podrán decidirse en cada región sin necesidad de contar con la autorización de la oficina central.

Las regiones también tendrán independencia para resolver la demanda asistencial dentro de su área. Actualmente esas decisiones se toman a nivel central e implican traslados innecesarios.

Otro cambio que supone el plan aprobado es que la oficina central controlará los gastos de cada región luego de ejecutados y no antes, lo cual supone agilizar la toma de decisiones. Ferreira explicó que la evaluación y eventual sanción por perjuicios será posterior a la decisión en sí.

De todas formas, aún no se sabe cuándo empezará a regir este plan. Por ahora es solo un documento aprobado a la interna sin valor de ley.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos