Jordi Carrión nació en Barcelona y gran parte de su carrera transcurrió dentro de la compañía Danone. Tras desempeñarse para la compañía en varios mercados, aterrizó en Latinoamérica y llegó a Uruguay en abril de 2019. “Siempre sentí que era muy buen lugar para vivir y para trabajar”, afirma Carrión, y opina que el clima de negocios es propicio para el desarrollo de empresas grandes y pequeñas.
En el marco de su 130º aniversario, el gerente de Salus se refiere a la evolución de los hábitos de consumo, al impacto de la competencia y a los temas que lo ocupan en cuanto a la gestión medioambiental y a la conservación de su materia prima: el agua. A continuación, su entrevista con Café & Negocios.
Con la información que cuentan por sus 130 años de historia, ¿cómo han cambiado los hábitos de consumo de los uruguayos?
Cumplir 130 años es un hito al que no es fácil llegar y menos si se alcanza en la mejor forma de su historia. Los hábitos de consumo han ido cambiando mucho, pero en los últimos años vemos una tendencia mayor hacia hábitos de consumo más saludable, y nuestra misión es llevar hábitos de hidratación más saludables a todos los uruguayos. Es algo que se ha ido retroalimentando, los cambios van hacia allá y nosotros los acompañamos.
Estos nuevos hábitos, que dan cuenta de un consumidor más consciente, ¿se ven reflejados en las ventas?
Sí, se está viendo que el agua tiene cada vez más peso entre todas las bebidas que se consumen en Uruguay. Nosotros lo estamos fomentando porque creemos que es bueno que el agua, la bebida más saludable que existe, cada vez esté más presente en nuestros hábitos de consumo.
¿Se toma más el agua con gas o sin gas?
Uruguay es uno de los mercados en los que se consume más agua con gas. Siempre el agua sin gas tiene más usos, porque puede usarse para otras bebidas, por ejemplo, con lo cual su consumo en total es mayor. Pero cuando vemos el consumo, sobre todo en las bebidas individuales, el agua con gas es más grande y con un desarrollo muy fuerte. En este sentido, Salus siempre ha tenido buena presencia en ambos segmentos.
En lo que tiene que ver con los formatos, ¿cuáles son los más elegidos?
Tratamos de que todo el mundo encuentre el formato que más se acomode a sus necesidades. Tenemos envases retornables, como el bidón de 20 litros, o las presentaciones de vidrio para bares, restaurantes y cafeterías. Todas tienen su público, todas tienen buen desarrollo.
En cuanto a las otras líneas de negocio, como las aguas saborizadas, ¿cómo ha sido su aceptación por parte del mercado uruguayo?
Parte de lo que decía de la buena forma en la que llega Salus a sus 130 años se refleja mucho en este segmento de bebidas saborizadas.
En el último año hicimos una renovación en la marca Salus Frutté, tanto en su versión original como sin azúcar. Cambiamos el diseño, la forma de comunicar y de llegar a los consumidores y eso ha hecho que sea un segmento que tenga una relevancia y un desarrollo bastante importante. Salimos con sabores nuevos de vez en cuando, acabamos de lanzar dos variedades para esta temporada de verano que se acerca. Estamos muy contentos.
¿Las ventas del segmento han venido en crecimiento?
Sí. Desde que se lanzó la primera de estas bebidas en 2007, es un segmento que se ha desarrollado.
Del portafolio total que comercializa Salus, ¿cuánto corresponde a aguas saborizadas?
La cifra depende mucho de la época del año. El grueso de nuestro volumen sigue siendo el agua mineral natural, bastante equilibrado entre la variedad con gas y sin gas. Las aguas saborizadas son un porcentaje menor, pero vienen desarrollándose.
La oferta en materia de agua y aguas saborizadas ha crecido exponencialmente, ¿cómo les ha afectado la llegada de nuevos competidores?
Afortunadamente, siempre hemos tenido una posición de liderazgo dentro de las categorías en las que estamos, es algo que hemos ido manteniendo. Siempre ha habido otras empresas en la categoría, algunas de mayor tamaño y otras más pequeñas, algunas más locales en ciertas zonas de Uruguay y otras con alcance nacional. No sé si hay más, quizá ahora se ven más por las redes sociales, por ejemplo. Está bien que haya competencia y marcas de todo tipo para que cada uno encuentre lo que busca. Nosotros intentamos llegar a todos, tener propuestas para todos.
Salus tiene un fuerte arraigo con el medioambiente a raíz de su reserva, pero también llevado a otro nivel, con la producción sustentable y su certificación como Empresa B. ¿Qué desafíos tienen en este sentido?
El cuidado y la protección de la reserva Salus está en el centro de lo que hacemos. Viene desde el inicio de los 130 años y cada vez tenemos que ponerle más atención porque todo el tiempo encontramos más especies que hay que cuidar y también el acuífero es algo clave y esencial como compañía. En cuanto a los envases venimos incorporando plástico reciclado en nuestras botellas, como la ecobotella que lanzamos en 2021, que es 100% hecha de otras botellas y sin etiqueta, que fue algo muy importante para nosotros. En los últimos tres años venimos utilizando entre 15% y 20% menos de plástico por envase en nuestros productos y es algo que vamos a seguir haciendo. Además, estamos trabajando con otros actores del sector público y de la mano de la Cámara de Industrias en mejorar los niveles de recuperación de plástico para que incorporar todavía más plástico reciclado en nuestras botellas. Está en nuestra agenda y estamos siendo un actor muy importante en este proyecto que viene desde muchos agentes de la sociedad para asegurar que el Uruguay tenga una posición fuerte en cuanto a cómo se recuperan residuos –en este caso PET– y cómo se tratan para volver a utilizarlos. El futuro va por ahí.
¿Les preocupa la conservación de la calidad del agua?
Además de la protección del acuífero que tenemos en la reserva, ponemos mucho foco en asegurar la biodiversidad; para que el agua esté protegida también tiene que estarlo la superficie. Trabajamos también con facultades de la Universidad de la República para contar con todos los estudios que indican que el agua está absolutamente protegida. Es parte de nuestro ADN.