A fines de 2014, el techo de la histórica sala de convenciones del
Partido Colorado estaba a punto de derrumbarse. Los colorados venían de tener su segunda peor votación histórica en una elección nacional, y el estado edilicio era reflejo de la decadencia que los afectaba. Dos años después, el partido pudo reparar ese lugar y equilibrar cuentas, pero la anécdota sirve para graficar las dificultades que puede tener una colectividad para sobrevivir día a día, sobre todo si tuvo una mala elección. Hoy los partidos están "equilibrados" para llegar a fin de mes pero tampoco tienen tanta holgura, según las consultas que realizó
El Observador.
Las colectividades tienen tres fuentes de financiamiento para subsistir durante el año. Por un lado, hay una partida mensual del Estado que se fija en función de los votos obtenidos en la última elección. Esta fuente de recursos fue introducida en la Ley de
Financiamiento de los Partidos Políticos de 2009. La norma establece que como mínimo el 20% de ese dinero tiene que quedar para el partido y el resto se divide entre los sectores. Por otro lado, están los aportes de los cargos legislativos o de confianza en el Estado, y las contribuciones que realizan los afiliados. A estas vías hay que agregarle otras variantes para obtener ingresos como las partidas para gastos de despacho del Poder Legislativo o la organización de rifas y cenas.
El Partido Colorado se vió perjudicado por este sistema. Luego de las elecciones de 2014 hubo un "desfasaje" de ingresos porque se redujo el número de legisladores y el aporte del Estado por votos. Eso lo llevó a reducir el número de funcionarios, contó a El Observador el prosecretario colorado, Felipe Schipani. Además había varias propiedades embargadas por la Justicia a raíz del juicio que hicieron contra el partido las víctimas del accidente de Paso Pache, en el que un ómnibus contratado cayó de un puente durante la campaña de 1999.
El partido finalmente ganó el pleito y junto con la reestructura de funcionarios fue "equilibrando" su presupuesto. Con un aporte especial de los cargos en el Estado pudo juntar US$ 70 mil y reconstruir el techo de la sala de convenciones y hacer otras obras.
El mayor aporte de los colorados, un 60% del presupuesto anual, proviene de los cargos del Estado que ponen el 5% de su ingreso nominal. El 20% viene del financiamiento estatal por votos y el resto sale de la cuota mensual que pagan los afiliados. Schipani, dijo que el partido comenzará una campaña de afiliación partidaria, un área "históricamente" descuidada. Según el prosecretario, el 90% de los registrados en el partido son morosos con sus aportes.
Los cargos
No sólo el Partido Colorado debió afrontar los costos de una mala elección. El Partido Socialista, por ejemplo, también, está empezando a revertir una situación económica comprometida luego de haber disminuido su caudal electoral en las últimas elecciones (ver recuadro).
El secretario político del
Frente Amplio, Gonzalo Reboledo, dijo a
El Observador que la suerte de los sectores de la izquierda suele ser diversa después de los comicios y varios pasan por situaciones complicadas. En cambio, las finanzas de la coalición están "saneadas", sostuvo.
El Frente Amplio tiene un presupuesto mensual de US$ 30 mil. Según el último balance presentado a la Corte Electoral, la coalición obtuvo el 10% de sus ingresos ordinarios del aporte de adherentes. En el oficialismo, los militantes pagan una cuota voluntaria con un costo mínimo de $20 pesos. Este año, se comenzará con una campaña de finanzas para recaudar fondos y movilizar a la militancia.
Un 7% de los ingresos proviene de financiación estatal. El grueso de los recursos, 83%, surge de los aportes de los cargos en el Estado. Quienes ocupan cargos públicos están obligados aportar un porcentaje (de 5%, 10%, 12% y 15%) que varía según el salario nominal. Según explicó Reboledo, si no están al día, los aportantes no pueden integrar listas ni ocupar cargos orgánicos.
Deudas
En el Partido Nacional el peso del aporte de los cargos públicos es menor que en el FA. Alcanza el 28%. En general, las contribuciones de los dirigentes están al día, entre otras cosas porque la liquidación del sueldo de los legisladores ya viene con el descuento del aporte, explicó a El Observador, la integrante del directorio Beatríz Argimón. Sin embargo, otras fuentes aseguraron que hay problemas frecuentes con los aportes de los que ocupan cargos en las intendencias.
Por ejemplo, el diputado de Artigas, Mario Ayala, advirtió al Directorio que los jerarcas de la intendencia departamental no vuelcan aportes al partido y la deuda supera los $ 800 mil. Desde la comisión nacional de Hacienda del Partido Nacional, dijeron a El Observador que la deuda fue reconocida y que hubo un compromiso de presentar un plan de pagos.
Casi la mitad del presupuesto del partido proviene del Estado, y el 16% del aporte de adherentes. En el Partido Nacional los números también están equilibrados, aunque no hay cuentas abultadas para realizar grandes gastos, lo que llevó por ejemplo, a que hubiera problemas para adquirir el apero de Aparicio Saravia, o que reformas en la sede central y en locales del interior se hiciera a cuentagotas. "Estamos equilibrados. Lo que no tenemos son cuentas bancarias suculentas", sostuvo Argimón.
Socialistas se recuperan de la campaña 2014
El Partido Socialista está revirtiendo los números rojos que le dejó la elección nacional de 2014. Basándose en encuestas que resultaron imprecisas, el partido hizo un presupuesto que preveía unos ingresos por sufragio y cargos mucho mayor que el que finalmente tuvo, explicó a El Observador el diputado Yerú Pardiñas. En octubre de 2014 la lista 90 del Partido Socialista perdió 22.780 votos con respecto a la elección anterior y quedó como el cuarto sector más votado del oficialismo. Por ende, su bancada disminuyó y con eso el número de aportantes. "Tuvimos que cumplir con créditos asumidos en la campaña con rifas y cenas", dijo Pardiñas. Dos fuentes consultadas aseguraron que se manejó la venta de locales, aunque el parlamentario negó que se llegara a ese extremo.
Los más nuevos
Los partidos más nuevos acuden a diferentes mecanismos para financiarse. Por ejemplo, el Partido Independiente sostiene más del 90% de su presupuesto con las partidas de secretaría del Poder Legislativo dijo el diputado Iván Posada. El Partido de la Gente, de Edgardo Novick, también utiliza esa vía a lo que le suma los aportes del empresario. El diputado Daniel Peña dijo que su partido se opone a la ley de financiación aprobada en el Senado ya que el reparto proporcional de minutos de publicidad en función de los votos le da ventaja al Frente Amplio. "Es una forma de mantener el statu quo", agregó.