El gobierno socialista español enterró oficialmente el martes el proceso de paz iniciado hace nueve meses con ETA, en respuesta a la fuerte presión de la oposición conservadora que le pedía poner fin definitivamente al diálogo con la organización independentista armada vasca.
Si la derecha quiere "que digamos que el proceso de paz se ha roto, pues bien, evidentemente se ha roto. Que el proceso se ha liquidado, evidentemente el proceso está liquidado. Que se ha acabado, evidentemente, está acabado", señaló Rubalcaba en una conferencia de prensa en la capital española.
Sus palabras fueron una respuesta a la presión que este martes acentuó la derecha sobre el presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, para que fuera más allá de la "suspensión" del proceso que había anunciado el sábado y lo declarase definitivamente roto.
El intento -lanzado tras el anuncio por parte de ETA de un "alto el fuego permanente", el 22 de marzo de 2006- despertó grandes esperanzas en España y el País Vasco para terminar con la violencia.
Todo parece indicar, sin embargo, que finalmente fracasó en su apuesta, como antes le sucedió al también socialista Felipe González y al conservador José María Aznar, quienes intentaron negociar con ETA en dos anteriores treguas de la organización, en 1989 y 1999.
Durante nueve meses tuvo que contener la virulenta oposición de la derecha y de importantes sectores de las asociaciones de víctimas del terrorismo, que lo acusaban de estar dispuesto a agitar la bandera de la paz cediendo a las exigencias políticas e independentistas sobre el derecho de la autodeterminación del País Vasco.
Entre los miles de toneladas de escombros, los bomberos prosiguieron este martes con la búsqueda afanosa de los dos ecuatorianos desaparecidos, con esperanzas casi nulas de encontrarlos con vida.ETA no mataba desde mayo del 2003.
(AFP)