El P20 juega en las grandes ligas

Una sofisticada doble cámara es una de las principales señas de identidad del nuevo celular de Huawei; pero trae más funciones que lo convierten en una buena opción en la gama alta

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10 de junio de 2018 a las 05:01

Recuerda la época en que si quería elegir un teléfono de buena calidad y de alta gama tenía como máximo dos o tres marcas entre las que decidir? La evolución de empresas ubicadas en mercados en algún momento emergentes –como China e India, por ejemplo– amplió el rango de opciones y consecuentemente agregó libertad y complicaciones al usuario; ahora puede elegir entre más marcas y una cantidad considerable de funciones y especificaciones a la hora de invertir una buena cifra (en general entre US$ 800 y US$ 1.200 o más) en el celular inteligente que mejor se adapte a su estilo de vida y trabajo.

Claro que en el camino se fueron creando hábitos y formas de hacer las cosas, que luego no siempre resulta sencillo de desprogramar. Durante mucho tiempo las categorías de usuario Android/iOS (iPhone) eran casi una declaración de principios. Más tarde comenzaron a aparecer subcategorías entre los propios fanáticos de Android, porque cada marca suele adaptar el sistema operativo móvil de Google a la concepción de la experiencia de usuario que pretende impulsar.

En este nuevo panorama, Huawei se instaló definitivamente como un finalista de peso a tener en cuenta. En el mundo con su altísima gama, el P20 Pro (triple cámara, entre otros lujos). Y a nivel local con el reciente lanzamiento de su modelo P20, un gama alta que compite a fuerza de buen diseño, poderío técnico, multifunciones, cámaras poderosas y alguna guiñada que siempre atrapa al consumidor en busca de novedades.

¿Qué hace de este teléfono un dispositivo poderoso a un valor de US$ 800? De afuera hacia adentro el P20 es un smartphone que combina elegancia con contundencia. Si bien es relativamente grande, en la mano se maneja con destreza y no pesa. Construido íntegramente en vidrio y bordes de metal, padece del mismo mal que la mayoría de sus congéneres de última generación: una carcasa que atrae a las huellas dactilares como un imán al metal. En cualquier caso casi nadie usa hoy un celular de estas características sin un protector. Trauma resuelto. Y si no usa protector casi casi que sirve de espejo.

Su pantalla de 5.8 pulgadas y tecnología LCD tiene una calidad de imagen rica aunque no llega a la perfección del OLED que ofrece su hermano mayor P20 Pro y otras marcas de la competencia. Permite un buen rango de personalización y es posible modificar muchos de sus parámetros desde los Ajustes; entre ellos se puede elegir entre modo normal o vívido (el segundo no satura colores y los vuelve antinaturales) y definir la temperatura de color, algo que siempre es bienvenido en tiempos de consumo desmedido de pantallas. También se puede activar un filtro azul, indicado sobre todo para la lectura y para las últimas horas del día –cuando la luz de estas pantallas puede afectar el sueño– que ajusta el color automáticamente según la luz ambiente.

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Altas y bajas

A la hora de desbloquear el teléfono, este celular incluye dos tipos de tecnología de alta gama: reconocimiento facial y huella dactilar, en este último caso ubicada en el frente del celular en un pequeño botón físico.

Ambos sistemas funcionan muy bien, aunque el reconocimiento facial puede complicarse en condiciones de baja luminosidad, algo que se repite en casi todos los smartphones que la utilizan. En tanto, el desbloqueo por huella dactilar es instantáneo. El lector de huellas también sirve de botón de inicio si se lo habilita en el sistema.

El procesador, memoria interna y almacenamiento del P20 se combinan en una buena ecuación para que funcione sin cortes ni quebradas. Viene con 4GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, con la única contra de que no permite ampliar con tarjetas microSD.

La batería de 3.400 mAh permite un uso justo para la jornada para quien no cometa "excesos" de consumo (video o juegos). Para un celular de estas características se queda algo corta. Este celular incluye la función de carga rápida –50% en 48 minutos y carga completa en dos horas– pero no ofrece carga inalámbrica, una tecnología que debería comenzar a popularizarse cada vez más a medida que los dispositivos bajen de precio y comiencen a instalarse masivamente.

En cuanto a la "capa" de software que usa Huawei para darle su sello personal al Android nativo, nuevamente en este modelo mantiene una lógica que, en mi experiencia, es intuitiva y sencilla de usar.
Con una imagen impecable lo que falla en este modelo a la hora de consumir contenidos multimedia es el audio cuando se escucha por su parlante, que es mono y eso se nota claramente.

Con este modelo la marca china apuesta fuerte pero existe incluso un paso más, el muy bien considerado P20 Pro que todavía no llegó a Uruguay. Habrá que esperar para probarlo pero de arranque da guerra con una pantalla OLED de impecables colores y resolución, la misma tecnología que ya usa el Samsung S9 y los iPhone 8 y X.

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Las cámaras, el punto alto del P20

Cada vez más elegimos un celular por su cámara. Y este es uno de los puntos fuertes del P20, en particular su modo de baja luz que reacciona muy bien y permite tomar imágenes de impecable calidad en ambientes muy poco iluminados. El nuevo celular de Huawei tiene buena parte de su atractivo concentrado en dos cámaras muy poderosas. Experimentar con sus funciones es un deleite y en la semana en que lo probé casi no logré sacar una foto mala, a pesar de mi nivel de amateurismo en la materia y de algún experimento dudoso. La cámara principal suma 12 MP del lente RGB con 20 MP en su lente Leica monocromático. Todo dicho. Combinados son un portento y permiten destacar detalles y colores en casi cualquier situación.

La app de la cámara está cargada de funciones pero casi nunca se transforma en una pesadilla a la hora de usarla. La mayoría de los modos se dominan rápidamente, salvo el profesional, que es absolutamente manual y lógicamente requiere de conocimientos fotográficos o al menos un poco de lectura previa. Además, el P20 viene con video super slow motion, opciones de iluminación extra, foco predictivo y hasta algún chiche que se puede elegir en ajustes, como que tome la foto apenas alguien sonríe. Sería una cámara "simpático friendly".

A la hora de las selfis también hay buenas noticias. Con 24 MP se consigue una excelente resolución; cuenta además con un modo novedoso que permite –a través de un software– elegir si se prefiere la selfi tradicional o en modo espejo.

Si a eso se le agrega la opción retrato en esta cámara frontal, más un modo belleza regulable (para evitar las exageraciones no vaya mucho más allá del nivel tres... o cuatro), más una infinidad de chiches, ojo con el tiempo que puede llegar a invertir para sacarse una selfi.

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