La llegada del primer ministro británico Rishi Sunak este jueves a la capital de Israel no sólo es para ratificar su apoyo a su par israelí Benjamín Netanyahu sino para intentar el diálogo con líderes árabes.
El presidente de Estados Unidos estuvo apenas ocho horas en Medio Oriente y sólo pudo dialogar con Netanyahu ya que la tragedia del hospital Al-Ahli de Gaza puso una pausa entre los jefes de Estado de Jordania, Egipto y en la propia Autoridad Nacional Palestina.
Es que el Gobierno de Netanyahu atribuye lo ocurrido a un cohete de la milicia palestina Yihad Islámica en tanto que en los países árabes la creencia generalizada es que se debió a un misil de las fuerzas israelíes (IDF, por sus siglas en inglés).
El viaje de Biden estuvo planeado como relámpago para acercar las partes y tratar de evitar una escalada. Lo único que parece haber logrado es un corredor de ayuda humanitaria desde Egipto que comenzará a enviar comida y agua este viernes.
El primer ministro británico fue recibido por el primer ministro y el presidente Isaac Herzog: “Estoy de duelo y permanezco junto a ustedes contra el mal que es el terrorismo, hoy y siempre”, afirmó Sunak minutos después de su llegada.
Antes de partir a la región, uno de sus portavoces indicó que durante sus reuniones con Netanyahu y Herzog, Sunak sumará su voz a la apertura de una ruta para la entrada de ayuda humanitaria a Gaza.
La diplomacia británica dijo que Sunak “planea reunirse con otros mandatarios en diversas capitales de la región”, si bien aún no se conocen más detalles sobre el viaje.
El ataque al hospital Al Ahli “debería ser un punto de inflexión para los líderes en la región y para todo el mundo, para unirse y evitar más escaladas peligrosas del conflicto”, agregó el primer ministro británico. En paralelo a las visitas de Sunak, el ministro británico de Exteriores, James Cleverly, va a viajar a Egipto, Turquía y Qatar en los próximos días.
En momentos en que las tropas israelíes están en la frontera sin aún avanzar por tierra, el presidente Joe Biden regresó a Washington tras estar sólo ocho horas en Tel Aviv. Su respaldo a Israel y la cancelación de sus reuniones con líderes árabes en la capital de Jordania muestran el grado de tensión que genera el escenario tras la explosión en el hospital de Gaza. El acuerdo entre Arabia Saudita e Israel, también queda pausado, al menos estos días.
La apuesta de Washington de ser una prenda de diálogo quedó en suspenso y la presencia de Sunak quizá sea un relevo.