El príncipe Rainiero de Mónaco volvió a ser hospitalizado este viernes, menos de dos semanas después de haber sido dado de alta, después de que sus médicos hubieran constatado "un estado de fatiga general".
El jefe del Estado del pequeño país mediterráneo había salido el pasado 21 de diciembre del hospital en el que estuvo ingresado durante cinco días, oficialmente para someterse a una revisión médica tras pasar una gripe.
Primero, se le practicó una ablación parcial de pulmón para controlar "una formación nodular" y, posteriormente, los cirujanos le colocaron dos tubos de drenaje en la caja torácica para tratar un neumotórax. Desde entonces, es sometido a chequeos médicos periódicos por su delicado estado de salud y lo avanzado de su edad.