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El problema del plástico también es latinoamericano

El reciclaje sigue siendo aún una oportunidad poco aprovechada

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27 de septiembre de 2018 a las 05:00

Por David Castells* / Latinoamerica21

 

El plástico es un material resistente, ligero, duradero, moldeable, y sobretodo barato, con el que actualmente se fabrican infinidad de cosas. El plástico ha revolucionado el mundo hasta el punto que hoy en día se producen más de 400 millones de toneladas de plástico al año. Una industria en gran expansión que espera triplicar su producción antes de mediados de este siglo y que ya genera miles de millones de dólares al año, pero que implica enormes costos medioambientales al planeta. 

Los países latinoamericanos son un gran mercado en este sentido. Aunque el consumo de plástico en los países de la región sigue siendo menor que en los países avanzados, va en aumento, aunque con diferencias notables entre países. Por ejemplo, en Chile, el consumo de plástico se estima ya en 51 kg por persona por año. En Argentina ese consumo llega a los 44 kg anuales, y en Brasil a 37. En Colombia y Ecuador aún no supera los 30 kg. 

En los países latinoamericanos el consumo de plástico ha sido tradicionalmente cubierto con importaciones. Sin embargo, en varios países de la región la industria del plástico esta en fuerte desarrollo. Se estima que actualmente hasta un 30% del plástico importado por los países latinoamericanos se transforma para ser reexportado. En Ecuador, por ejemplo, se calcula que la industria plástica genera más de 15 mil empleos directos y hasta 60 mil más indirectos, y representa hasta medio punto porcentual de todo el Producto Interior Bruto del País.

Pero, ¿qué pasa con todo el plástico que se consume en Latinoamérica cuando es desechado? ¿Dónde termina? De todo el plástico producido en el mundo la mayor parte, alrededor de 260 millones de toneladas al año, termina desechado. Como ejemplo, una bolsa plástica se produce en segundos, se utiliza en promedio menos de 30 minutos, y luego tarda como mínimo 400 años en biodegradarse. Por lo tanto, el plástico desechado se está acumulando a tal velocidad que se ha convertido en una verdadera problemática de alcance global, a la que Latinoamérica no es inmune. Frente a este urgente problema muchos países del mundo están ya fuertemente concienciados y reciclan cada vez mayores porcentajes del plástico usado. Un reciclaje que no solo tiene un propósito medioambiental, sino que además puede llegar a ser bastante rentable. 

En Latinoamérica aún reciclamos muy poco del plástico que usamos. El reciclaje sigue siendo aún una oportunidad poco aprovechada. Pero esto puede estar cambiando. En marzo de este año Bogotá acogió la Cumbre Latinoamericana Recicla, que reunió gobiernos, empresas, organismos multilaterales, y recicladores de más de 20 países de la región, en una muestra de lo que parece un cambió de actitud en la región.

Con una industria de reciclaje más grande y desarrollada los países latinoamericanos no solo podrían aprovechar recursos valiosos, sino también generar más empleo e ingresos. Así mismo, incrementar los niveles de reciclaje representaría un paso importante para transitar a una gestión más sostenible de nuestros residuos. Una gestión que eventualmente debería tener como objetivo no solo reciclar sino también reemplazar mucho del plástico utilizado diariamente por sustitutos biodegradables. Como ejemplo, en el mundo se consumen 5 billones de bolsas de plástico anualmente, por lo que su reemplazo por sustitutos de fibras naturales es una medida de consecuencias positivas directas en el medio ambiente.

Recientemente se promulgó en Chile una ley que prohíbe la entrega de bolsas de plástico en comercios de todo el país, convirtiéndose así en el primero país en adoptar esta legislación en América del Sur. Panamá también ha aprobado la prohibición total en comercios y Colombia aplica un impuesto a las bolsas desde el año pasado. Además, países como Uruguay, Costa Rica, Bahamas o Belice están implementado medidas de lucha contra las bolsas de plástico. 

 

 

*David Castells-Quintana es colombiano, doctor en economía y profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, especializado en economía internacional, economía urbana y desarrollo económico. Ha publicado recientemente Los Retos de un Planeta Abarrotado (RBA Editores, 2017).

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