El litigio internacional con la tabacalera Philip Morris por las restricciones aplicadas por Uruguay desde 2005, al consumo y venta de cigarrillos, ha despertado en el oficialismo un cruce de versiones sobre qué hacer para defender los intereses del país. Desde el entorno del expresidente Tabaré Vázquez (2005-2010), el autor de las políticas antitabaco, se había informado que el gobierno uruguayo plantearía en su visita a Estados Unidos un cambio de estrategia en la defensa contra la multinacional. Parte de ese cambio consistía en incluir el apoyo de Barack Obama y su gobierno, lo que sería planteado en la reunión que tendrá José Mujica el próximo lunes 12 de mayo, según dijeron a El Observador fuentes allegadas al precandidato del Frente Amplio.
Sin embargo, desde la Torre Ejecutiva, la visión es distinta, lo que derivó en un cruce de versiones que entreveró al oficialismo en un tema al que Vázquez le asigna mucha importancia.
El lunes de noche, Mujica visitó a Vázquez en su casa de la calle Buschental del Prado. A la salida de ese encuentro, el mandatario declaró a Subrayado que había hablado con el exmandatario de la controversia con Philip Morris. Vázquez quiere que Estados Unidos entienda que la lucha de Uruguay por el tabaco es un tema de salud y no un negocio, afirmó Mujica en su audición radial de ayer.
Según supo El Observador, el gobierno uruguayo decidió consultar a más expertos jurídicos, para manejarse en el litigio. En el entorno de Vázquez se había manejado que el equipo de abogados de Uruguay sería removido. Incluso, en la noche del lunes, esa información fue manejada por Subrayado.
El secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, confirmó ayer que el gobierno solicitará apoyo a Estados Unidos cuando la delegación uruguaya visite Washington la próxima semana.
De todos modos, aclaró que se trata del mismo pedido realizado a toda la comunidad internacional. “El apoyo que solicitamos, no solo a Estados Unidos, sino también a la comunidad mundial, es para una lucha por la salud de los uruguayos”, dijo el funcionario al término de una reunión en la sede de gobierno con ministros que viajarán junto a Mujica a la reunión con Obama.
Guerrero admitió también que será “reforzada” la defensa de Uruguay en el litigio, pero descartó que vaya a haber un cambio en la estrategia. Otras fuentes del gobierno señalaron que tampoco se removerá a ningún abogado.
Ayer, la embajadora de Estados Unidos en Montevideo, Julissa Reynoso, dijo que “es complicado” para su país entrar en el litigio de Uruguay con la tabacalera, ya que la entidad en la que se desarrolla no es norteamericana. Philip Morris recurrió al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativa a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial para dirimir la diferencia, en base al tratado de protección de inversiones firmado con Suiza, donde la tabacalera tiene su casa matriz.
Indicó que es un litigio privado y que Estados Unidos “no tiene competencia”. “Lo que hace un Estado en un caso de estos, a lo sumo, es un comentario de amigo. Estamos abiertos, si el presidente tiene ideas, y podemos dar sugerencias”, dijo.
De todas formas, Reynoso indicó que el gobierno no le ha planteado “nada de este asunto”, aunque señaló que si se lo pide, lo considerarán.
Para el Estado uruguayo, las medidas tomadas fueron para proteger la salud de la población y coloca ese argumento por encima de cualquier inversión (ver nota inferior).
La primera batalla la ganó Philip Morris, al declararse el Ciadi competente para tratar el caso. l