El viejo escozor de la temporada
La exposición a pequeñas dosis de endotoxinas desde temprana edad protege ante alergias y asma
La exposición a pequeñas dosis de endotoxinas desde temprana edad protege ante alergias y asma
Existen algunos afortunados que pueden disfrutar el pasaje de las estaciones sin que sus narices ni gargantas lo resientan. Para otros tantos, sin embargo, la primavera es un enemigo, sinónimo indefectible de congestión, picazón, hinchazón y sibilancias, especialmente gracias a las espículas de plátanos, que comienzan poco a poco a pavimentar las calles y veredas de Montevideo,
Sin embargo, con orígenes tanto genéticos como ambientales, las alergias no solo responden a factores estacionales como el polen, sino también a otros tan comunes y diarios como los ácaros de polvo, el moho y la caspa o el pelo de las mascotas.
Según la alergista, pediatra e inmunóloga Marylin Valentin, integrante del servicio de alergia y asma infantil del Hospital Pereira Rossell, uno de cada cinco niños uruguayos tiene asma o enfermedades alérgicas, al igual que uno de cada diez adultos. Aunque afirma que "la mayor parte de los pacientes es alérgico a los ácaros del polvo doméstico, en otro porcentaje más pequeño a los pólenes, y otro más pequeño aún a los hongos", no puede brindar porcentajes ya que aún no se han logrado desglosar las proporciones. Además, estas dependen de factores como la edad y el lugar donde se encuentra la persona.
Según explicó Valentin a El Observador. se proyecta actualizar los datos de prevalencia, obtenidos en los estudios junto al Estudio Internacional de Asma y Alergias en la Niñez (ISAAC), así como complementarlos con otro tipo de análisis y comenzar a observar la patología desde la genética. "En Uruguay recién estamos en los albores" de la investigación sobre alergias. "Estamos igual que el mundo, pero nos atrasamos un poco porque no hay muchos especialistas", agrega la alergista.
Recientemente, la comunidad científica logró avanzar en el tema revisionando una teoría ya conocida, la "hipótesis de la higiene", que vinculaba la incidencia creciente de las enfermedades alérgicas a la exposición disminuida a gérmenes, sea por mayores estándares de limpieza o por una reducción del tamaño de las familias. Según logró corroborar un estudio realizado por el Laboratorio de Inmunoregulación VIB Inflammation Research Center de Gante, de Bélgica, los niños que crecen en contacto diario con la naturaleza, en ambientes como el de una granja de vacas, logran desarrollar más protección ante alergias, asma y rinitis alérgicas.
De acuerdo al estudio, publicado en la revista Science, la exposición prolongada a endotoxinas y al polvo habitual en las granjas mitiga las respuestas inmunológicas inflamatorias de los niños. Ese polvo, señalan los científicos, hace que la membrana mucosa del interior del tracto respiratorio sea menos sensible a alérgenos como los ácaros de polvo.
"Este efecto se crea por la proteína A20, que el cuerpo produce al entrar en contacto con polvo de granja. Cuando inactivamos la proteína A20 en la membrana mucosa de los pulmones, el polvo de granja ya no es capaz de reducir la reacción alérgica o asmática", señaló la investigadora Hamida Hammad.
Pese a que la hipótesis de la higiene se ha manejado desde 1989, Valentín señaló que "cuando se empezó a hablar de eso, todos lo hacían de forma empírica, porque veían en los consultorios que los chicos en la granja se enfermaban menos que los de la ciudad. Todo esto, sin embargo, no se podía demostrar como algo tangible".
El avance en los estudios genéticos y epigenéticos, y la mayor afluencia de habitantes en las ciudades llevaron a relegar la "hipótesis higiénica", que ahora revive de la mano del estudio belga. De acuerdo a Valentín, sin embargo, es menester impulsar nuevos estudios que se concentren en la ciudad y que establezcan el contraste entre el campo y la ciudad. "Esta es una pequeña punta, pero un generoso aporte", añade.
Según la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología:
Limite las actividades al aire libre en los días que haya niveles elevados de polen.
Mantenga las ventanas de las casas y las ventanillas de los autos cerradas.
Tome una ducha luego de entrar en la casa para que el polen que se le haya pegado al pelo no lo moleste de noche.
Para controlar los ácaros de polvo, use fundas impermeables a los alérgenos en almohadas y colchones, y lave las ropas blancas con agua caliente semanalmente