Lejos de la región y con el foco en las grandes potencias. Allí se encuentran los mayores peligros financieros a nivel mundial y también para Uruguay, señaló el informe La economía uruguaya ante un nuevo amague de crisis en Argentina que presentó ayer Ignacio Munyo, de la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo (IEEM). “Allí se juega nuestra suerte. Tenemos que ver ‘más arriba’, no tanto en la región”, aseguró el economista en su exposición.
Munyo dijo que Europa “está creciendo muy poco”, en torno al 1% en los principales países, como Alemania y Francia, y alrededor del 0,6% en otras naciones como España e Italia. A su vez, Estados Unidos proyecta expandir su economía 2,9% en 2014 y aún está saliendo de la crisis, “un proceso que lleva muchos años”. El crecimiento estadounidense, además, “no se está acompañando con un aumento del empleo”. Munyo indicó que el anuncio en mayo del año pasado del retiro de estímulos de la Fed, que comenzó en diciembre, ha impactado a nivel internacional.
En tanto, China, la segunda potencia mundial, es “el núcleo de la preocupación”. Como ejemplo mencionó el crecimiento del crédito financiero no regulado que se disparó en 230% en 2013, cuando ya en 2008, la expansión había sido de 124%, según los datos presentados por el IEEM. Hizo referencia al shadow banking, los bancos que en China operan en la sombra brindando préstamos y otros servicios financieros. Esto “no está regularizado” y urge “unificar mercados y tasas”. El crecimiento chino para este año será de 7,5%. En 2007 había sido de 14,2%.
Argentina siempre será un factor ineludible, pero las perspectivas de una crisis financiera en este país “son muy bajas”, dijo Munyo. Definió la situación como “una economía estancada con inflación”. Al disminuir sustancialmente los depósitos de argentinos en Uruguay y la caída de la dependencia de las exportaciones locales hacia Argentina, por donde “más pega” un efecto argentino es por el lado del turismo.
La gran preocupación de los argentinos se encuentra en la inflación, que “saltó en los dos últimos meses por arriba del 35%” anual. Este panorama, en cambio, mejoraría la competitividad de Uruguay frente a Argentina tras la devaluación del peso del país vecino en enero. “En agosto se recuperaría toda la pérdida de competitividad para el sector exportador, la misma que perdió con la devaluación de enero”, explicó el economista del IEEM. También dependerá de que Uruguay mantenga la inflación en un dígito.
Munyo señaló que Argentina logró cortar la salida de reservas –hoy en unos US$ 28.500 millones dólares– gracias a una serie de medidas: los bancos no deben mantener más de 30% del patrimonio en dólares, lo que obligó a vender al central dólares; suba de tasa de interés en pesos; y la perspectiva del ingreso de US$ 2.500 millones que llegarán por la soja en abril. Para seguir mejorando será fundamental “sincerar las cifras” como le piden los mercados internacionales, dijo.
Por el lado de Brasil, Munyo aseveró que se trata de una economía que perdió fuelle desde 2010 y que hoy mantienen un “flojo crecimiento”. La expectativa es que en 2014 se expanda solo 1,7%. Los brasileños están sufriendo por desequilibrios macroeconómicos y fuertes cuellos de botella para la producción, además de contar con un sistema fiscal deteriorado. Tanto en el sector público como privado, existe un exceso de gasto por encima del capital de producción, señaló.