La apuesta por la que se ha decantado el técnico de los "Cañoneros" se apoya en la juventud y en la inacabable energía de sus hombres, en una plantilla en la que la media de edad es de 24 años. Pero en este proyecto, y Wenger lo sabe, es básico el papel que desempeña su capitán.
La decisión del francés, que escuchó a su "corazón", según dijo, aunque barajó en serio la posibilidad de emigrar al Camp Nou, supone una importantísima inyección de confianza y optimismo para su entrenador, muy consciente de la relevancia del atacante.
Otro francés, Robert Pires, podría marcharse del club en un futuro inmediato, quizá al Villarreal español, y tampoco estarán en el conjunto de Wenger la próxima temporada el holandés Dennis Bergkamp ni el inglés Ashley Cole.
Por ello, quizá, la decisión de Henry parece decisiva en el futuro de los "Cañoneros" en la elite de la "Premier", una competición cada vez más dura, ante la ascensión meteórica del Liverpool de Rafa Benítez, el presupuesto inigualable del Chelsea y la solvencia en el campo del Manchester United.
El delantero admitió que el Barca, que ansiaba incorporarlo a sus filas blaugranas, era un club que le "encantaba", pero la pasión derrochada por sus compañeros en París bastaron para retener a uno de los jugadores más admirados de Europa.
La firma del francés, comprometido hasta el 2010, resuelve muchas dudas a su técnico, que ya podrá comenzar a preparar la próxima temporada y que ha reconocido que Henry es, básicamente, "un póliza de seguro" para el futuro de su formación.
(EFE)