Una novedad de la edición de 2017 fue la cámara naranja Itaú que se instaló en la cancha central. La cámara buscó aficionados que estaban usando prendas de vestir o adornos de color naranja durante algunos partidos y quienes aparecieron en la pantalla recibieron un par de entradas en la primera fila, el mejor lugar de la cancha.
Otra acción de interacción con el público se centró en los chicos, para lo cual se hizo uso de la aplicación oficial del torneo y del sistema de sonido del Crandon Park. En un determinado momento, y en días específicos, la organización del Miami Open avisó que los cinco primeros chicos que lleguen al stand de Itaú participarían en un concurso. Al final, quien logró más puntos por las respuestas tuvo derecho a entrar en cancha llevando la bolsa de una de las estrellas del torneo o, incluso, a jugar un poco con uno de los jugadores durante el entrenamiento.
Como en ediciones anteriores, Itaú puso a disposición entradas para los diferentes partidos del torneo e invitó a clientes a vivir esta experiencia. Y como novedad para este año, se realizó un sorteo en las redes sociales de Itaú (Facebook y Twitter) que incluyó pasajes, estadía y acceso a la final masculina del domingo 2 de abril para el ganador y un acompañante. Este sorteo fue abierto a todo público en igualdad de condiciones con la consigna de contar qué es lo que más les gustaba del tenis; completando los datos solicitados a través de las redes, las personas ya quedaban inscriptas. Más de 4.500 personas se postularon al sorteo resultando ganadora Carina Longo.
La 33ª edición del Miami Open cuenta con la participación de los 76 mejores tenistas del ranking y con 70 de las 73 atletas WTA. En el torneo figuraron 13 campeones de Grand Slam.