Hilário Mr. Bean “Mi nombre ya es gracioso”, admite Hilário do Nascimento, que se parece a Rowan Atkinson, el actor que encarna a Mr. Bean. “Cuando este país tenga gestores públicos que tomen los recursos públicos de determinados proyectos y los apliquen hasta el final sin desvíos, acaban 90 % de los problemas sociales”, sostiene. Estudió administración de empresas y tiene un posgrado en gestión pública. Va por el Partido Verde.
Presidente THC Lucas de Oliveira, estudiante de economía y miembro del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), tiene 33 años y defiende la legalización del cannabis, en busca de un cambio cultural. Admite que es un tema marginal en el debate electoral, pero manifiesta su esperanza de que las cosas cambien. “Lo que estoy haciendo es plantar una semilla”, sostiene. Su partido es el de Fernando Henrique Cardoso, FHC.
Olga un beso un queso Olga Cestaro tiene 63 años y es candidata a diputada estatal de Sao Paulo por el Partido Social Demócrata Cristiano (PSDC). Ese apodo le quedó por una costumbre que tenía cuando era funcionaria municipal y despedía a sus compañeros con esa rima. No revela cuáles son sus propuestas porque “solo quedan en los cajones”, afirma.
Jesús Pedro De Oliveira Luna es un estudiante de 31 años y eligió el nombre de Cristo por su parecido físico, lo que le da oportunidad de hacerse más conocido. Jesús defiende el pase libre estudiantil en el transporte público y promete donar la mitad de su salario a proyectos sociales. Es de Movilización Nacional.
Bin Laden Manoel dos Santos Silva Irmao también eligió el nombre del terrorista más famoso por su parecido físico y lo aprovecha para llamar la atención. En una de sus publicidades exhibe su barba larga, está de turbante y ropa naranja y en el fondo hay unas montañas. Pertenece al Partido Ecológico Nacional y propone medidas como bajar los costos para estudiar medicina.
Cara de hamburguesa José Raimundo dos Santos trabajaba en un bar en Bahía y solía llamar a los clientes “Cara de Hamburguesa” por los rasgos de los habitantes de esa zona del noreste de Brasil. Tanto insistió, que el apodo le quedó a él mismo y, según declara, nadie lo reconocería si se candidateara con su verdadero nombre. Va por el oficialista Partido de los Trabajadores y propone la municipalización de la salud pública. “A pesar de mi nombre, mis propuestas son serias”, aclara.