Comprar comida orgánica es un ejercicio de virtud personal: pagás más para consumir algo que es más sano para vos y menos perjudicial para el medio ambiente, porque son productos que crecen sin químicos artificiales ni tóxicos.
La comida orgánica te puede hacer mal a vos y al medio ambiente
A pesar de la creencia popular, estos alimentos pueden generar mayor contaminación y contener más tóxicos que los producidos por métodos convencionales