La coalición gubernamental de derecha y extrema derecha que gobierna Italia desde el año pasado se impuso en las elecciones regionales realizadas el domingo y lunes en las dos regiones más pobladas del país: Lombardía y Lazio.
Las regiones, cuyas capitales son Milán y Roma, quedaron en manos de la coalición formada por Fratelli d'Italia (FDI, extrema derecha) de la jefa de Gobierno Giorgia Meloni, la Lega antimigrantes de Matteo Salvini y Forza Italia (FI, derecha) de Silvio Berlusconi, con la casi totalidad de los votos escrutados.
El candidato de derechas en Lombardía, el actual gobernador Attilio Fontana, miembro de la Liga, obtuvo el 55% de los votos, mientras que su rival de izquierdas obtuvo el 34%.
Se trata de la región más vigorosa económicamente de la península.
En Lazio, la derecha que candidateó a Francesco Rocca, expresidente de la Cruz Roja italiana, se impuso con el 53% de los votos al candidato de izquierdas, Alessio D'Amato, responsable saliente de Sanidad de la región, que obtuvo el 34% y admitió su derrota.
“Enhorabuena a Francesco Rocca, presidente, y a Attilio Fontana, presidente, por la clara victoria en las elecciones regionales de 2023 (...) un resultado que consolida la unidad de la derecha y refuerza la acción de gobierno", tuitteó Giorgia Meloni.
"Victoria. Gracias Lombardía, gracias Lacio", tuiteó Matteo Salvini, viceprimer ministro del Gobierno de Meloni, poco antes de la votación.
La votación estuvo marcada por un altísimo índice de abstención, ya que sólo concurrieron a votar el 40% de los empadronados en las dos regiones.
Una de las cuestiones en juego eran los votos individuales de cada agrupación ya que según sondeos previos del instituto Youtrend, el FDI de Meloni siguen ganando terreno en detrimento de la Liga y de Forza Italia.
De acuerdo al estudio, en caso de nuevas elecciones a nivel nacional, la fuerza de la primera ministra crecería al 29,4%, frente al 26% de las legislativas de septiembre. La Liga está en el 8,7% y FI en el 7%, según la misma encuesta.
Giorgia Meloni también se beneficia de la incapacidad de los partidos de la oposición para unirse contra ella. El Partido Democrático (PD, izquierda), ocupado en la búsqueda de un nuevo líder, pierde terreno ante el ascenso del Movimiento 5 Estrellas, mientras que el centro se mantiene estable.
Las regiones italianas gozan de considerable autonomía respecto al gobierno central en muchos ámbitos, como la sanidad, el transporte y la educación.