El espíritu de fiesta se hizo sentir desde las 20 horas frente al parador Kibón, donde el Dj Pablo Bonilla, habitual colaborador de Bajofondo y parte de Campo, el proyecto solista de Juan Campodónico, musicalizó el inicio de la celebración de la elección de Montevideo como Capital Iberoamericana de la Cultura.
Antes de que el sol se pusiera en el horizonte, unas diez mil personas se acomodaron en las laderas frente a la playa a la espera de uno de los conciertos más concurridos de la noche: el de la agrupación uruguayo-argentina de tango electrónico Bajofondo.
El ambiente era variopinto y relajado e incluía a gente de todas las edades, desde abuelos a niños. Muchos se llevaron reposeras y otros tantos cervezas y viandas, pero los más organizados parecieron ser dos estadounidenses y una inglesa, que montaron un verdadero manjar de gazpacho, ensalada griega y hasta sándwichs de queso blanco y arándanos. ¿Por qué nadie hace picnics?, se preguntaba sorprendida una de ellos.
Sobre las 21.35 y con sus ocho integrantes vestidos de negro salió Bajofondo al escenario, ante un raudal de aplausos y los gritos orgullosos de ¡Son uruguayos! El entusiasmo fue contagioso desde la primera canción. No dejaron de bailar y animar al público durante todo el concierto, aunque quien destacó por su carisma fue el líder de la banda, Gustavo Santolalla, que no solo demostró una vez más sus dotes musicales sino una extraordinaria gracia de movimientos.
“Que groso que es estar acá con todos ustedes, en nuestra casa”, dijo el argentino ganador de dos Oscar por su composición de bandas sonoras para películas, y el público respondió con algarabía. En la primera parte del concierto predominaron los temas del próximo álbum de la agrupación, Presente, que saldrá en marzo.
La interpretación de Miles de pasajeros fue uno de los puntos álgidos del recital, que movió a los espectadores al ritmo de los brazos de Luciano Supervielle.
La segunda parte arrancó un poco floja con un tema cantado por el baterista Adrián Sosa, pero eso fue solo un pequeño impasse de la gran fiesta de Bajofondo en Montevideo, que demostró total fluidez para fusionar no solo la música electrónica con el tango y la milonga, sino también con el rock, el pop y el hip hop.
Al debut como cantante en Bajofondo de Juan Campodónico y el excelente trabajo de imágenes de su Vj Verónica Loza, se le agregaron en la segunda parte del recital una serie de éxitos de la agrupación, como El Mareo – con dedicatoria incluida a Gustavo Cerati -, Pa' Bailar y Perfume.
En otro de los momentos fuertes de la noche la atmósfera se volvió entre murguera y futbolera cuando Supervielle abandonó el teclado y empezó a tocar el bombo mientras la banda cantaba: “Nosotros somos de Argentina y Uruguay. Los que nos quieren imitar, no nos pueden igualar. Les falta huevos a la hora de tocar”.
Para rematar la fiesta, decenas de personas subieron al escenario, como si de una discoteca improvisada se tratara. Luego de dos horas, el concierto terminó, pero el público pedía más y Bajafondo regaló nuevamente Pa' Bailar.